ACS, Acciona, Sacyr y San José compiten con la china CRBC y Grupo Costanera por una concesión en Chile de 550 millones
ACS, Acciona, Sacyr y San José se disputan uno de los mayores contratos de infraestructuras licitados este año en Chile
Montaje realizado por Economía Digital.
Las españolas ACS, a través de su filial Dragados, Acciona, Sacyr y San José figuran entre las compañías que competirán por la concesión vial Rutas de Acceso a Valdivia, un proyecto valorado en 550 millones de euros, que busca transformar los principales accesos a la capital de la Región de Los Ríos en Chile.
El concurso también ha despertado el interés de algunos de los principales actores internacionales del negocio concesional. Entre ellos destacan la china China Road and Bridge Corporation (CRBC), la también asiática China Harbour Engineering Company (CHEC), Grupo Costanera y RYQ Ingeniería.
La infraestructura comprende la ampliación, mejora, conservación y explotación de cerca de 87 kilómetros de carreteras estratégicas distribuidos entre la Ruta 202, que conecta el acceso norte a Valdivia, y la Ruta 206, principal corredor de acceso desde el sur.
El contrato contempla un plazo máximo de explotación de 50 años incluyendo la construcción, operación y mantenimiento de la infraestructura.

Para las compañías españolas, el proyecto representa una nueva oportunidad para reforzar una posición histórica en el mercado chileno, considerado uno de los más estables y atractivos de América Latina para el negocio de las concesiones.
ACS, Acciona y Sacyr acumulan décadas de presencia en el país andino, mientras que San José busca seguir ampliando su cartera internacional en un entorno caracterizado por la seguridad jurídica y una elevada cartera de inversiones públicas.
La competencia, sin embargo, será intensa. La presencia de CRBC y CHEC refleja el creciente peso de las constructoras chinas en el mercado latinoamericano, donde han incrementado notablemente su actividad durante la última década gracias a su capacidad financiera y a una estrategia orientada a grandes proyectos de transporte.
Grupo Costanera, por su parte, parte como uno de los operadores con mayor conocimiento del mercado chileno al gestionar varias de las principales autopistas urbanas del país.
El proyecto tiene como objetivo aumentar la capacidad de las carreteras, mejorar la seguridad vial y reducir los tiempos de desplazamiento mediante la ampliación a doble calzada de ambos corredores, permitiendo velocidades de circulación de hasta 120 kilómetros por hora.
Las obras previstas son de gran complejidad técnica. En la Ruta 202 se ejecutará un nuevo baipás de Cayumapu de 5,7 kilómetros, además de la rehabilitación del puente Pichoy y la construcción del nuevo puente Pichoy Oriente, de 93 metros de longitud. El contrato también incorpora una plaza de pesaje y un área destinada a emergencias para mejorar la gestión del tráfico pesado.
En la Ruta 206, las actuaciones incluyen la construcción de ocho nuevos puentes entre los que destacan los viaductos de Collilelfu, Huichahue, Nuevo Santo Domingo y Piedra Blanca.
A ello se suma un paso superior sobre la línea ferroviaria de Paillaco, nuevas instalaciones para el control del transporte de mercancías y zonas específicas para la atención de incidencias.
Uno de los elementos diferenciales del proyecto es su enfoque ambiental y turístico. El Ministerio de Obras Públicas ha diseñado esta concesión como la primera ruta escénica desarrollada bajo el sistema concesional chileno.

El trazado pretende poner en valor el patrimonio natural de la Región de Los Ríos, caracterizada por sus humedales, bosques templados y elevada actividad turística.
El componente tecnológico también será relevante. Tanto la Ruta 202 como la Ruta 206 incorporarán un sistema de peaje electrónico «Multi Lane Free Flow», eliminando las tradicionales barreras de cobro y permitiendo que los vehículos circulen sin detenerse, una solución que mejora la fluidez del tráfico y reduce la congestión.
ACS, Acciona y Sacyr, en busca de una gran suma
Desde el punto de vista financiero, el modelo combina inversión privada con apoyo público. La futura concesionaria recuperará la inversión mediante los ingresos obtenidos por los peajes y a través de un sistema de subsidios estatales a la construcción.
En conjunto, el esquema económico contempla ingresos totales estimados de 1.200 millones de euros durante toda la vida de la concesión.
Los datos de tráfico respaldan la viabilidad del proyecto. Según las estadísticas oficiales correspondientes a 2024, la Ruta 202 registró un Tránsito Medio Diario Anual de 8.147 vehículos, mientras que la Ruta 206 alcanzó los 7.038 vehículos diarios, cifras que previsiblemente seguirán aumentando debido al crecimiento económico y turístico de la región.
El Ministerio de Obras Públicas prevé recibir las ofertas durante septiembre de 2026. La adjudicación está prevista para el primer trimestre de 2027, mientras que la puesta en servicio completa de todas las actuaciones se espera para el primer semestre de 2035.
