Adiós a los embutidos: esta famosa empresa subasta su fábrica por un precio inicial de 245.000 euros
La compañía entró en concurso de acreedores en 2025
Foto: Envato.
Jamones El Charro subasta su fábrica de embutidos tras entrar en concurso de acreedores y en proceso de liquidación. La histórica empresa dedicada a la elaboración, venta y distribución de jamones y embutidos ha quebrado tras no poder hacer frente a una situación de insolvencia financiera que venía arrastrando desde hacía varios años.
El Juzgado Mercantil número 1 declaró el concurso de acreedores voluntario de Jamones El Charro SA en 2025 y nombró a Jordi Albiol como administrador concursal. La delicada situación de la empresa provocó que Jamones y Embutidos Las Batuecas, compañía vinculada, también entrase en quiebra.
Fundada en 1976 y con sede social y oficinas centrales en Barcelona, la empresa tiene centros de producción en Sotoserrano (Salamanca) y Caminomorisco (Caceres).
Subasta de la nave industrial de Sotoserrano
Según ha informado ON Economia, el portal especializado Escrapalia ha lanzado a subasta pública el centro de producción situado en el municipio salmantino de Sotoserrano y construido en 1984. Según anuncian en el portal, está en «uno de los municipios más dinámicos y con mayor proyección empresarial de la comarca de la Sierra de Francia, destacando como un enclave estratégico para el desarrollo económico de la zona».
En concreto, se subasta la titularidad del 62,02% de la finca, por un precio inicial de 245.000 euros, lo que supone un descuento del 84% sobre su valor de tasación, que se sitúa en 1.507.616,80 euros.
La subasta del complejo se cerrará el próximo 24 de julio, por lo que quien esté interesado tiene hasta ese día para registrarse en el portal y realizar el depósito de garantía correspondiente. En caso de no ser adjudicatarios, la cuantía se reembolsará.

El complejo tiene 4738.85 metros cuadrados construidos y cuenta con edificio principal distribuido en cinco niveles (Sótano, Planta Baja, Primera, Segunda y Ático) que, a su vez, se distribuyen en dos áreas funcionalmente independientes con accesos separados.
Por un lado, está en la zona Industrial (fábrica de embutidos) se encuentran la zonas de proceso (recepción de productos, obrador, loncheado y áreas de manipulación en general), el almacenamiento en frío (salazón, descongelado, tripas, etc.) y los secaderos, que ocupan la mayor parte de la superficie industrial al ser fundamentales para la curación del jamón y el embutido.
Por otro lado está la zona residencial, que cuenta con dos viviendas dúplex de gran tamaño. Ambas están situadas en el cuerpo central de la fábrica, sobre la fachada principal, y disponen de acceso independiente desde la fachada principal a través de escaleras dedicadas. En concreto, ocupan las plantas segunda y ático o bajocubierta.
