Crisis en la moda española: de vestir a Berto Romero en ‘La Revuelta’ a entrar en concurso de acreedores
Su paso por uno de los programas más vistos de la televisión no evitó que la empresa entrara en concurso de acreedores ocho meses más tarde
Entra en concurso de acreedores Brava Fabrics. Economía Digital
Brava Fabrics, la firma española de moda sostenible fundada por Ramón Barbero e Iván Monells, ha entrado en concurso de acreedores. Sus prendas han sido lucidas por diversas celebridades como Joaquín Reyes o Berto Romero, que eligió una de sus sudaderas para acudir al programa ‘La Revuelta’, presentado por David Broncano.
El auto, consultado por este medio, recoge que el Juzgado de lo Mercantil número 5 de Barcelona ha declarado concurso de acreedores voluntario a Brava Fabrics, dando inicio a un proceso concursal que afecta a un pasivo de hasta 50 millones de euros.
Que sea voluntario significa que ha sido la propia compañía quien presentó la solicitud ante el tribunal, reconociendo que se encuentra en una situación de insolvencia. Al tratarse de un concurso de acreedores de estas características, la empresa parte con una posición de mayor control que si hubiera sido declarada por sus acreedores.
Además, el auto establece que Brava Fabrics conserva sus facultades de administración y disposición sobre sus bienes. No obstante, todas sus decisiones relevantes quedarán sometidas a la intervención de la administración concursal. El juzgado ha designado a Manuela Serrano Sánchez para ejercer el cargo.

Cabe destacar que el concurso de acreedores de la firma catalana ha sido calificado como «concurso con masa». Esto significa que la marca cuenta con patrimonio suficiente para abonar los costes del propio procedimiento. Esta circunstancia es clabe, ya que aleja la posibilidad de una liquidación inmediata y permite explorar vías de reestructuración o convenio con los acreedores.
Por ahora el juzgado ha llamado a todos los acreedores a comunicar sus créditos a la administradora concursal en el plazo de un mes contado desde el día siguiente a la publicación del auto en el Boletín Oficial del Estado, publicación que se espera en los próximos días.
Una firma con más de 10 años de trayectoria
En noviembre de 2025, Berto Romero fue uno de los invitados de ‘La Revuelta’. Durante su visita, vistió una sudadera azul con el eslogan ‘Out of Office’ una de las prendas insignia de Brava Fabrics. Además del humorista, otras celebridades como Joaquín Reyes han lucido indumentaria de la firma catalana.
Aunque la aparición en uno de los programas más vistos de la televisión podría haber representado un gran impulso para la marca, acabó declarándose en concurso de acreedores 8 meses después.
Brava Fabrics acumula más de una década de recorrido y nació con el objetivo de demostrar que la moda sostenible podía ser atractiva, actual y rentable. Desde el comienzo, la firma apostó por propuestas basadas en estampados llamativos, referencias culturales y una estética desenfadada, lo que le permitió diferenciarse rápidamente dentro del segmento de la moda sostenible.

La marca fue creada por Ramón Barbero e Iván Monells, quienes se conocieron durante un MBA en ESADE y decidieron emprender juntos en el sector de la moda. Barbero asumió la dirección estratégica y el desarrollo del negocio y Monells se encargó de la parte operativa y de la escalabilidad del proyecto.
En 2024, Iván Monells dejó la compañía para emprender nuevos proyectos profesionales, mientras que Ramón Barbero continuó al frente de Brava Fabrics, manteniendo su visión original y consolidando su expansión internacional.
Los retos de la moda sostenible y la entrada en concurso de acreedores
Uno de los pilares fundamentales de la compañía ha sido su compromiso con la producción responsable. La marca trabaja principalmente con materiales sostenibles, como algodón orgánico y fibras recicladas, y desarrolla buena parte de su fabricación en talleres europeos, especialmente en España y Portugal.
Además de su enfoque sostenible, la firma de moda, ahora en concurso de acreedores, ha destacado por su creatividad. Sus colecciones incorporan con frecuencia colaboraciones con licencias culturales y artísticas como Kodak, Snoopy, Atari o Filmin, así como diseños inspirados en el arte, la naturaleza y la cultura popular.
El crecimiento de la marca ha estado muy vinculado al comercio electrónico. A diferencia de otras empresas del sector que priorizaron la expansión física, Brava Fabrics consolidó una estrategia digital que le ha permitido alcanzar mercados internacionales. Aun así, cuenta con cuatro tiendas: dos en Barcelona, una en Madrid y otra en Palma de Mallorca.

A pesar de todo, la entrada en concurso de acreedores confirma que el modelo de negocio de la moda sostenible sigue afrontando diversos retos. Los costes asociados a una producción responsable aumentan el precio, restringiendo el acceso a ciertos perfiles de consumidores. Además, el sector debe competir con la presión de la ‘fast fashion’, caracterizada por sus bajos precios y alta rotación de productos.
En la actualidad, las tiendas siguen en funcionamiento y la marca se encuentra en plena campaña de rebajas, un periodo clave para impulsar las ventas en el sector textil. ECONOMÍA DIGITAL ha intentado contactar con la firma para conocer su versión sin respuesta.