Talgo pugna con la francesa Alstom por suministrar los trenes de Alta Velocidad de la línea Lisboa-Oporto por 500 millones

La operadora pública CP reduce a dos candidatos el concurso para 12 trenes de 300 km/h

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El presidente de Sidenor, Mirai y Talgo, José Antonio Jainaga, en el transcurso de un encuentro de Foro Capital

Talgo y la francesa Alstom han sido las únicas que han presentado propuestas en la fase de precalificación del concurso lanzado por la operadora pública Comboios de Portugal (CP) para adquirir los futuros trenes de alta velocidad que prestarán servicio entre Lisboa y Oporto. El contrato contempla la compra de 12 trenes capaces de circular a hasta 300 kilómetros por hora, con un presupuesto máximo de 504 millones de euros.

El pedido de material rodante llega mientras Portugal avanza en paralelo en la construcción de la infraestructura necesaria para poner en servicio su futura línea de alta velocidad.

El proyecto entre Lisboa y Oporto se ha dividido en varios tramos y ya cuenta con una primera concesión adjudicada. El tramo Porto-Oiã fue adjudicado al consorcio LusoLav, integrado, entre otras compañías, por Mota-Engil, Teixeira Duarte y Casais, y el contrato de concesión se formalizó en julio de 2025.

La siguiente pieza de la línea, el tramo Oiã-Soure, se encuentra todavía en disputa. En este caso, el consorcio liderado por Sacyr, junto a DST y Alberto Couto Alves (ACA), presentó la oferta económica más baja, de unos 2.038 millones de euros, frente a alrededor de 2.300 millones de la propuesta del grupo encabezado por Mota-Engil.

Tren de alta velocidad de Talgo
Tren de alta velocidad de Talgo

El precio representa el 80% de la valoración del concurso, por lo que la propuesta de Sacyr partía con ventaja.

Sin embargo, la adjudicación no está cerrada. Mota-Engil ha solicitado la exclusión de la oferta de Sacyr al considerar que incumple determinadas condiciones económicas y técnicas del pliego.

Entre sus argumentos figura que el consorcio español habría superado el límite establecido para determinadas actuaciones en la zona de Coimbra.

Sacyr, por su parte, defiende que su propuesta cumple íntegramente las condiciones del concurso. El jurado deberá determinar ahora si existe alguna causa de exclusión antes de proceder, en su caso, a la adjudicación.

Esta batalla entre las constructoras es relevante para el suministro de los trenes porque muestra el estado todavía en desarrollo de la infraestructura sobre la que deberán operar los convoyes que ahora licita CP.

El concurso de material rodante constituye, por tanto, otra de las piezas del despliegue de la nueva conexión ferroviaria de altas prestaciones entre las dos principales ciudades portuguesas.

Según ha informado el diario portugués Público, Talgo y Alstom han superado así la primera fase de un proceso que permitirá a CP avanzar hacia la selección del fabricante de los convoyes que operarán en la futura red de altas prestaciones portuguesa.

La licitación se convierte en una oportunidad estratégica para ambos grupos, en un momento en el que Portugal está acelerando sus inversiones ferroviarias y prepara la llegada de la alta velocidad comercial a su principal eje de transporte.

El concurso forma parte del proceso de modernización de la flota de CP, una compañía que arrastra una edad media de sus trenes superior a los 40 años y que está afrontando una renovación de material rodante sin precedentes en las últimas décadas.

Talgo
Factoría de Talgo Las Matas.

El objetivo es adaptar la oferta ferroviaria al fuerte incremento de la demanda y, al mismo tiempo, preparar al operador para un escenario de mayor competencia y liberalización del transporte de pasajeros.

El pliego establece requisitos técnicos exigentes para los nuevos convoyes. Los trenes deberán contar con al menos 500 plazas sentadas y estarán diseñados para alcanzar una velocidad máxima de 300 kilómetros por hora. Además, CP valorará positivamente las configuraciones interiores 2+2, que permiten disponer cuatro asientos por fila, frente a otras distribuciones habituales en determinados servicios ferroviarios europeos.

Talgo, a reforzar su posición en Portugal

Para Talgo, el contrato supone una oportunidad para reforzar su presencia en Portugal y ampliar su cartera internacional de alta velocidad. El fabricante español cuenta con una amplia experiencia en este segmento y ha desarrollado trenes para distintos mercados europeos, además de mantener una posición histórica en el suministro de material rodante para Renfe.

Alstom, por su parte, parte con una posición especialmente relevante dentro del mercado ferroviario portugués. El fabricante francés ya se ha adjudicado, junto con la portuguesa DST, el mayor contrato de material rodante de la historia de CP. El consorcio Alstom/DST está suministrando 117 trenes eléctricos por 746 millones de euros, un pedido que CP ya ha anunciado que pretende ampliar con otras 36 unidades.

La compra de estos 12 trenes se produce en paralelo al despliegue de otras inversiones de CP. La operadora ya ha comenzado a recibir los primeros trenes regionales encargados al fabricante suizo Stadler, dentro de un contrato de 158 millones de euros para 22 unidades.

El ganador del concurso de CP tendrá que suministrar los 12 trenes incluidos en el contrato, con un importe máximo de 504 millones de euros. La fase de precalificación ha reducido ya la carrera a dos candidatos: Talgo y Alstom. El siguiente paso será la evaluación de las propuestas y de las condiciones técnicas y económicas presentadas por ambos fabricantes antes de que la operadora portuguesa tome una decisión definitiva.

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