El Gobierno propone a Bruselas un impuesto especial a petroleras y gasistas para hacer frente al cambio climático
El Ministerio para la Transición Ecológica propone emitir "bonos de riesgo climático" para cubrir las pérdidas derivadas de fenómenos meteorológicos extremos
La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica y Retro Demográfico, Sara Aagesen. Europa Press
La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha pedido a la Unión Europea (UE) implementar una serie de medidas para financiar las acciones contra el cambio climático. Desde el Gobierno de España apuestan, entre otras cosas, por un nuevo impuesto al petróleo y al gas para financiar un fondo europeo de adaptación al cambio climático.
La propuesta se produce en un momento especialmente convulso a nivel geopolítico, con la guerra en Oriente Próximo tensionado el mercado mundial de combustibles fósiles, la Unión Europea enfrentándose a un invierno complicado con riesgo para el suministro y los precios energéticos disparándose.
Una situación que, paralelamente, también está impulsando el negocio de las grandes compañías petroleras y gasistas, con ganancias récord en la primera mitad del año.
En este contexto, Aagesen ha remitido por carta al comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra , una serie de propuestas para reforzar la respuesta europea frente a los riesgos climáticos.
La más llamativa ha sido la creación de un fondo europeo específico para la «adaptación al cambio climático», que esté dotado de nuevos recursos entre los que se incluya un gravamen europeo para la «resiliencia climática» sobre los beneficios del sector del petróleo y el gas, así como instrumentos de deuda comunitarios.
La estrategia planteada, señalan fuentes del Ministerio, plantea un enfoque integral para anticipar y «evaluar los riesgos climáticos, incorporar la resiliencia en la planificación y las decisiones de inversión, reforzar los sistemas de respuesta ante emergencias y crear las condiciones financieras necesarias para acelerar la adaptación en toda Europa».
El Gobierno considera que Europa necesita un «conocimiento común» de los riesgos climáticos basado en la ciencia, así como realizar evaluaciones quinquenales de los riesgos climáticos a nivel europeo, nacional y regional.
El objetivo de la propuesta española es que Bruselas establezca la obligación de que todos los procesos de planificación y toma de decisiones públicas evalúen e integren sistemáticamente los riesgos climáticos.
Una estrategia para la que pide un componente legislativo «sólido y riguroso» que integre objetivos vinculantes a corto, medio y largo plazo y se prioricen los sectores más expuestos como el el agua, salud, infraestructuras, bosques y biodiversidad, turismo, agricultura y pesca.
Aagesen indica que el marco debe guiarse por principios de «resiliencia desde el diseño» y «climate proofing» (protección frente al cambio climático) y apostar por soluciones basadas en la naturaleza, exigiendo que las inversiones no solo no dañen, sino que también evalúen e integren los riesgos climáticos y refuercen las capacidades de adaptación.
Otras medidas propuestas por el Gobierno
España propone además establecer un Sistema Permanente de Respuesta ante Emergencias Climáticas, reforzando los mecanismos de rescEU para crear un sistema europeo de despliegue rápido con recursos compartidos.
La idea del Ejecutivo español es hacer que las políticas de adaptación promuevan la cohesión territorial y social de la UE, prestando especial atención a las regiones, sectores y colectivos más vulnerables, y también favorecer una participación pública efectiva.
Según el ministerio que lidera Aagesen, Bruselas debe incorporar instrumentos financieros comunes para reforzar la resiliencia climática, como un sistema europeo de reaseguro público-privado que ayude a cubrir las pérdidas derivadas de fenómenos meteorológicos extremos y eventos relacionados con el clima.
Para ello, propone su financiación mediante la emisión de bonos de riesgo climático (climate risk bonds). Asimismo, las fuentes ministeriales señalan que la resiliencia climática debe integrarse plenamente en la arquitectura financiera de la UE, con criterios de resiliencia en el diseño del Marco Financiero Plurianual (MFP).
Además, el Gobierno señala que el sector financiero de la UE debería seguir integrando los riesgos climáticos en todos los programas de inversión, concesión de préstamos y seguros.