Riquelme se muda a Panamá: ¿está preparando el presidente de Cox venta de acciones?
La 'mudanza' al país centroamericano permitiría al presidente de Cox obtener un mejor tratamiento fiscal en caso de venta de acciones de Cox
Enrique Riquelme, presidente de Cox
Enrique Riquelme, presidente de Cox y único opositor de Florentino Pérez en las elecciones del Real Madrid, ha comenzado el traslado de su holding empresarial, Riquelme Capital -con el que articula la mayoría de sus inversiones- a Panamá. La decisión escondería intereses fiscales, según los expertos consultados por Economía Digital.
La ‘mudanza’ al país centroamericano permitiría al presidente de Cox obtener un mejor tratamiento fiscal en caso de venta de acciones de Cox, lo que abre la puerta a la posibilidad de que Riquelme se esté planteando una desinversión con una mayor eficiencia fiscal.
Panamá aplica el principio de territorialidad fiscal, lo que implica que, en la mayoría de los casos, las ganancias de capital por la venta de acciones o participaciones ubicadas en el extranjero -como ocurre con su posición en Cox o en sus filiales españolas- no estarían sujetas a la tributación por el Impuesto sobre la Renta panameño.
A estas garantías tributarias se sumaría una mayor flexibilidad mercantil y operativa para la administración de activos familiares. La legislación del país centroamericano simplifica la reestructuración interna del capital social y elimina las normas de disolución automática por desequilibrio patrimonial que fija la ley española.
En los últimos meses, Riquelme ha movido ficha en el accionariado de Cox. El pasado 26 de mayo adquirió 2,4 millones de acciones de la compañía a 14,30 euros por título, una operación valorada en 34,3 millones de euros que elevó su participación hasta el 62,03%.
Apenas unas semanas después, el 16 de junio, comunicó la venta de 40.000 acciones a 10,23 euros, por unos 409.200 euros, en una operación realizada a título personal.
Riquelme Capital duplica pérdidas
El movimiento se produce, además, en un momento en que los balances de Riquelme Capital mostraban síntomas de agotamiento y tensión financiera.
Las cuentas anuales de 2025 de la sociedad revelan que la firma duplicó sus pérdidas hasta los 470.643 euros (frente a los 223.017 euros de 2024), arrojando un patrimonio neto negativo de 1,33 millones de euros y acumulando 1,13 millones de euros en bases imponibles negativas.
A pesar de no contar con plantilla ni actividad operativa directa, el vehículo soportó en 2025 más de 454.000 euros en costes financieros por deudas intragrupo.

Traslado a Panamá
Este miércoles, el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME) desvelaba que Riquelme había iniciado los trámites para llevar el domicilio social de su holding desde España hasta Panamá.
A lo largo de toda la jornada, este periódico trató de contactar con la compañía para confirmar la información. Finalmente, a media tarde, desde Cox hicieron público que se establecía en Panamá su sede regional para América, aunque sin hacer referencia a la mudanza del brazo inversor de Riquelme.
El proyecto contempla una transformación transfronteriza de la sociedad, una operación que permite trasladar su domicilio a otro país manteniendo su personalidad jurídica.
Panamá no es un destino desconocido para el empresario. En 2010, Riquelme se trasladó al país, donde creó Grupo El Sol, un conglomerado con intereses en los sectores de la minería, el cemento, las infraestructuras y la energía.
Además, Cox se adjudicó en julio un contrato de suministro eléctrico a largo plazo valorado en más de 350 millones de dólares (304 millones de euros), que contempla el suministro de unos 5,22 TWh de energía eólica durante 20 años. Panamá, de hecho, es uno de los principales mercados de la compañía.
Riquelme Capital es una pieza relevante para el empresario, al situarse en la parte superior del entramado societario, funcionando como un holding patrimonial para canalizar inversiones y ostentar participaciones accionariales corporativas.
A través de esta sociedad, el empresario es el principal accionista de Inversiones Riquelme Vives S.L y y Lusaka Investments SL, con las que a su vez controla su participación en Cox.