La fusión de NextEra y Dominion: amenaza para Iberdrola y oportunidad para ACS, Ferrovial y Acciona
Las compañías norteamericanas prevén invertir 59.000 millones de dólares anuales hasta 2032 para atender el boom eléctrico de los centros de datos
Montaje realizado por Economía Digital.
La unión de NextEra Energy y Dominion Energy va mucho más allá de una operación corporativa entre dos gigantes estadounidenses. La fusión, valorada en unos 67.000 millones de dólares, puede alterar el equilibrio competitivo para compañías españolas como Iberdrola, mientras abre una nueva vía de contratación para grandes grupos de infraestructuras como ACS, Ferrovial y Acciona.
NextEra y Dominion esperan desplegar aproximadamente 59.000 millones de dólares de inversión al año entre 2027 y 2032 una vez completada la operación. El plan contempla inversiones en generación eléctrica, redes, almacenamiento y otras infraestructuras necesarias para atender el fuerte crecimiento de la demanda.
La operación todavía no está cerrada. Los accionistas de ambas compañías dieron su visto bueno el pasado 3 de septiembre, pero el acuerdo necesita superar diferentes procesos regulatorios, entre ellos la autorización de la Virginia State Corporation Commission, además de otros organismos estatales y federales. Las compañías esperan completar la transacción durante la segunda mitad de 2027.
El movimiento tiene especial relevancia en Virginia. Dominion es uno de los principales actores eléctricos del estado y su negocio está directamente expuesto al crecimiento de la demanda procedente de los centros de datos.

Northern Virginia continúa siendo el mayor mercado de centros de datos de Norteamérica: durante el primer semestre de 2026 incorporó más de un gigavatio de capacidad y alcanzó los 4.496,5 MW de inventario. La disponibilidad de espacio se situó además en apenas el 0,2%, según CBRE.
La expansión de estos centros de datos está obligando a acelerar las inversiones en generación y redes. Ahí entra NextEra. La compañía aporta al futuro grupo una enorme plataforma de generación renovable, almacenamiento, capacidad financiera y experiencia en desarrollo de infraestructuras.
La dimensión renovable de la operación es especialmente relevante para Iberdrola. La española, a través de Avangrid, se ha convertido en uno de los grandes operadores renovables de Estados Unidos.
A cierre del primer semestre de 2026 contaba con 10.337 MW de capacidad renovable instalada en el país y cerca de un centenar de instalaciones. La compañía tiene además una fuerte apuesta por la generación solar para atender la demanda de grandes consumidores tecnológicos.
El movimiento de NextEra refuerza, por tanto, a uno de los grandes competidores de Iberdrola en el mercado estadounidense. La presión no se limita a la generación: la batalla se extiende a los contratos de suministro con grandes clientes, a los proyectos renovables vinculados a centros de datos y a la capacidad para desarrollar nueva infraestructura energética en los estados con mayor crecimiento de la demanda.

El nuevo gigante formado por NextEra y Dominion tendrá, sin embargo, una dimensión adicional: el volumen de obra que generará su plan de inversión.
Las compañías han anunciado que pretenden utilizar su mayor escala para mejorar la capacidad de compra, las cadenas de suministro y la ejecución de proyectos. Y Virginia ya ha dado una primera pista sobre el volumen de negocio que puede quedar disponible para proveedores y contratistas.
NextEra y Dominion invertirán 1.000 millones al año
Como parte de las medidas para conseguir apoyo político y regulatorio a la fusión, NextEra y Dominion han propuesto un programa de proveedores en Virginia de hasta 1.000 millones de dólares anuales durante cinco años. El programa estará condicionado a la aprobación de la operación y pretende reforzar las cadenas de suministro locales vinculadas al desarrollo de nuevas infraestructuras energéticas.
Es precisamente en esta parte donde aparecen las constructoras españolas. ACS, a través de Turner, cuenta con una posición especialmente relevante en el mercado estadounidense de grandes infraestructuras y centros de datos.
La filial estadounidense del grupo logró 12.100 millones de dólares de nuevos pedidos durante el primer trimestre de 2026, un 48% más, impulsada especialmente por proyectos de centros de datos. Su cartera alcanzó los 48.900 millones de dólares.
Ferrovial también ha ido reforzando su exposición al mercado energético estadounidense. Su división de Energía combina la inversión en activos renovables con la ejecución de proyectos de construcción.

Actualmente cuenta con varios proyectos fotovoltaicos en Texas, entre ellos Leon County, de 257 MW, y Milano, de 250 MW. La compañía también mantiene una fuerte presencia en Estados Unidos a través de sus negocios de construcción e infraestructuras.
Acciona Energía, por su parte, también tiene una plataforma renovable relevante en Estados Unidos. La compañía cuenta con alrededor de 3 GW de capacidad renovable instalada en el país y este verano inició la movilización para construir Fleming Solar, una planta fotovoltaica de 235 MWp en Kentucky.
El potencial negocio para estos grupos no significa que tengan adjudicados proyectos vinculados a la futura compañía ni que vayan a capturar una parte concreta de los 59.000 millones de dólares.
Para Iberdrola, la operación añade un competidor de mayor escala en uno de sus mercados estratégicos justo cuando la compañía está acelerando sus inversiones en Estados Unidos.
Para ACS, Ferrovial y Acciona, en cambio, el movimiento abre una oportunidad en un mercado que ya conocen y en el que cuentan con plataformas operativas.