WiZink renueva una emisión por 400 millones y allana las negociaciones para fusionarse con Unicaja

Unicaja y WiZink llevan meses inmersos en negociaciones para aprobar una fusión o un traspaso de activos.

WiZink ha llevado a cabo una emisión de bonos de titulización de activos por importe total de 400 millones de euros que allana el camino para fusionarse con Unicaja.

Las dos entidades llevan meses inmersos en negociaciones para fusionarse o traspasar activos en las que el punto más problemático es la elevada litigiosidad que afronta WiZink, controlada por el fondo Värde, por sus tarjetas de crédito al consumo.

La emisión de bonos que está llevando a cabo WiZink desatasca las negociaciones al traspasar al mercado los derechos de cobro de tarjetas de crédito específicas, aislando ese riesgo en un fondo independiente del balance general.

Una sucursal de Unicaja. Foto: Unicaja.
Sucursal de Unicaja. Foto: Unicaja.

Fuentes de WiZink señalan que la operación se trata de una «renovación de una línea de liquidez que tenía y vencía ahora, habitual para gestión de tesorería», y la desmarcan de las conversaciones con Unicaja para llegar a un acuerdo corporativo.

De acuerdo al folleto publicado en CNMV, consultado por este diario, el fondo de WiZink, aZul 2, emite deuda por un importe inicial de 400 millones de euros. Los bonos están respaldados por los derechos de cobro de una cartera de tarjetas de crédito de particulares concedidas y gestionadas por WiZink Bank.

Así, WiZink vende al fondo una parte de los saldos pendientes que le deben los usuarios de sus tarjetas de crédito, y el fondo obtiene el dinero para pagar a WiZink emitiendo estos bonos de deuda a inversores institucionales.

De esta forma, las carteras bajo litigio judicial de WiZink son retenidas por Värde y quedaría fuera de las negociaciones con Unicaja, mientras que los activos que más interesan a la entidad andaluza -la plataforma tecnológica, el negocio de Portugal y las filiales de consumo- quedan separados.

Fuentes del mercado recelan de que las dos entidades puedan llegar a un acuerdo antes de las elecciones y con la ley de créditos al consumo sin aprobar

El fondo de WiZink emite deuda en dos clases de bonos para los inversores. Bonos senior por valor de 360 milloens de euros que cuentan con una razonable calificación crediticia; y Bonos subordinados, por 40 millones, que asumirían las primeras pérdidas si los clientes de las tarjetas de crédito dejaran de pagar.

Con esta emisión, WiZink transfiere gran parte del riesgo de impago a los inversores que compren esos bonos, lo que hace más atractiva para Unicaja alcanzar un acuerdo con la entidad controlada por Värde, especialmente para el departamento de riesgos del banco andaluz.

De acuerdo al folleto de la emisión publicado en CNMV, WiZink se compromete a llevar a cabo «todas las actuaciones necesarias para gestionar el cobro de los importes que deban abonar los prestatarios en relación con los créditos adquiridos».

Además dice que velará «diligentemente por que los pagos que deban realizar los prestatarios se perciban de conformidad con los términos y condiciones contractuales del correspondiente contrato de tarjeta de crédito».

Por lo tanto, si Unicaja se hiciera con WiZink, esta última entidad continuaría actuando como administrador de las tarjetas de crédito. Con la emisión también se acomoda la operación entre los dos bancos a la postura de el Banco de España, que ya ha advertido que elevaría los requisitos de capital a Unicaja para cubrir los riesgos de las revolving de WiZink.

Fuentes del mercado consultadas por este diario recelan no obstante todavía de que las negociaciones entre ambas entidades lleguen a buen puerto, y advierten sobre la incidencia que el proyecto de ley de créditos al consumo pudiera tener en las conversaciones, y más aun antes de la formación del Gobierno que resulte de las elecciones del próximo 29 de noviembre.

WiZink, Unicaja, ley de créditos al consumo

Uno de los riesgos admitidos por WiZink para su negocio, también por otras entidades financieras, es el proyecto de ley de créditos al consumo.

El Consejo de Ministros abordó a principios del pasado mes de enero un anteproyecto de ley para regular los créditos al consumo, transponiendo dos directivas europeas.

El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, afirmó que esta «reforma integral» protege al consumidor, evita situaciones de sobreendeudamiento «y aumenta la transparencia y la rendición de cuentas en este segmento del mercado de créditos».

El CEO de WiZink dejó el puesto hace un mes y el presidente de Unicaja ha comunicado su decisión de no renovar el cargo

Banco de España explicó el pasado mes de febrero que el anteproyecto, de aprobarse, implicaría el establecimiento de límites a los tipos de interés y al coste de los créditos; esos límites afectarían a todos los productos de financiación, entre ellos las tarjetas revolving.

En el folleto de WiZink publicado esta semana en CNMV, la entidad admite como riesgo para su negocio la ley en ciernes.

El Proyecto de Ley de Crédito al Consumo, explica, «reforzaría las obligaciones de aplazamiento y reestructuración, limitaría los gastos por impago y regularía la cesión/gestión de créditos (…), lo que congelaría o limitaría los intereses y las comisiones y exigiría la modificación de los plazos de amortización, reduciendo o aplazando temporalmente los flujos de efectivo de los créditos durante los periodos de regularización o cumplimiento».

La iniciativa regulatoria, indica WiZink, está sujeta al proceso parlamentario «y su fecha, alcance y contenido final siguen siendo inciertos«. De aprobarse conforme al proyecto actual, admite, «las disposiciones anteriores darían lugar a una reducción o aplazamiento temporal de los flujos de efectivo en el marco del Crédito al Consumo».

No obstante, en su folleto de emisión de 400 millones de euros, WiZink incluye una cláusula, Regulatory Change Call Option, según la cual podría recomprar las cuentas pendientes si se produjera un «evento de cambio regulatorio«.

Las negociaciones entre los dos bancos se están llevando a cabo un mes después de que el consejero delegado de WiZink, Iheb Nafaa, dejara el puesto por motivos personales, y unas semanas después de que José Sevilla comunicara al consejo de administración de Unicaja su decisión de no renovar como presidente del banco.

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