Vientos de cambio en la banca andaluza: Unicaja cierra filas y Cajamar se abre a capital externo

La entidad malagueña activa el relevo de su presidente en plena negociación con WiZink, mientras el grupo almeriense cierra alianzas internacionales con Generali y Crédit Agricole

Sedes de Unicaja y Cajamar en Málaga y Almería, respectivamente.

Sedes de Unicaja y Cajamar en Málaga y Almería, respectivamente.

El sector financiero andaluz se está reconfigurando mediante dos movimientos corporativos de signo opuesto. Por un lado, Unicaja ha provocado la salida de su presidente, José Sevilla, en una maniobra que consolida el control interno frente a la integración de directivos foráneos.

Por otro, Grupo Cooperativo Cajamar ha optado por una estrategia de permeabilidad institucional, dando entrada en su accionariado al capital internacional tras cerrar la venta de sendas participaciones del 9,9% en su entidad cabecera a Generali y Crédit Agricole en un margen de 4 meses.

En la entidad malagueña, José Sevilla ha comunicado este jueves al consejo de administración que agotará su mandato y no optará a la reelección, por lo que su cese se hará oficial tras la próxima junta general ordinaria de accionistas. Aunque el calendario previsto hasta el mes de abril busca garantizar el relevo institucional ordenado que exige el mercado regulador, la decisión constata un choque cultural en la gobernanza.

Sevilla, con un perfil técnico forjado en la banca de inversión y como ex consejero delegado de Bankia, asumió una presidencia no ejecutiva que ha terminado colisionando con los equilibrios de poder de Unicaja y la fundación asociada. La cúpula andaluza muestra así su preferencia por blindar su cultura directiva tradicional.

Unicaja: balance saneado, pero WiZink en el aire

A pesar de la fricción directiva, el presidente saliente deja un balance contable saneado. Unicaja ha cerrado el primer semestre de 2026 con un beneficio neto de 361 millones de euros, lo que supone un avance interanual del 7,1%, y ha reducido su ratio de morosidad al 1,8%.

Esta solvencia ha permitido a la entidad consolidar una política que prevé destinar hasta el 95% de su resultado neto al pago de dividendos.

Ahora, el consejo de Unicaja persigue además la adquisición de WiZink para diversificar sus ingresos hacia el crédito al consumo y diluir el peso de las hipotecas, que suponen el 62% de su cartera crediticia. Sin embargo, la operación está calificada de «problemática» por la dificultad de integrar una entidad con una morosidad del 6,7% y una alta litigiosidad vinculada a sus tarjetas revolving, riesgos por los que el banco digital ha provisionado 100 millones de euros.

Este desafío, agravado por la reciente salida del consejero delegado de WiZink, Iheb Nafaa, recaerá íntegramente sobre el sucesor de Sevilla.

Cajamar diversifica mediante las alianzas

En contraste con este repliegue de poder y el apetito por el riesgo de compras externas, Grupo Cajamar ha consolidado un modelo diseñado para reforzarse desde dentro cediendo espacios.

La cooperativa almeriense, posicionada como una de las 10 primeras entidades bancarias españolas con 67.582 millones de euros en activos, ha anunciado esta semana la venta del 9,9% del Banco de Crédito Social Cooperativo (BCC) a Generali por un importe aproximado de 150 millones de euros.

El acuerdo otorga al grupo asegurador un representante en el consejo de administración y amplía una relación comercial de bancaseguros mantenida ininterrumpidamente desde 2004.

Esta operación apuntala el movimiento ejecutado el pasado 24 de junio, cuando Cajamar firmó una alianza idéntica con Crédit Agricole S.A. El banco francés adquirió entonces otro 9,9% del BCC con el propósito de incrementar el desarrollo de sus líneas de negocio en España.

Ambos pactos incluyen acuerdos comerciales en áreas de custodia, soluciones de inversión y arrendamiento de vehículos y bienes de equipo, lo que ha permitido a las cooperativas del grupo ampliar la oferta financiera para sus más de 4 millones de clientes distribuidos en una red de 944 oficinas y ventanillas rurales.

«Una gama más amplia de productos financieros»

El consejero delegado de BCC-Grupo Cajamar, Manuel Yebra, ha respaldado esta apertura al exterior argumentando que «la incorporación de accionistas internacionales, como Generali, apoyará nuestro crecimiento y expansión en los próximos años».

Meses antes, el directivo valoró la entrada de Crédit Agricole señalando que su alineación con el modelo cooperativo «aportará un nuevo impulso a nuestra estrategia de expansión y desarrollo».

Por su parte, el consejero delegado de Crédit Agricole, Olivier Gavalda, subrayó que el pacto permitirá a sus divisiones ofrecer a la clientela de Cajamar «una gama más amplia de productos y servicios financieros».

En términos de solvencia, la suma de ambas inyecciones ha reforzado progresivamente la estructura de fondos propios del grupo, que partía de una ratio phased-in del 16,6% en junio hasta situarla en el actual 17,6% tras la operación con Generali.

Con estas cesiones parciales, Cajamar retiene aún más del 78% del capital de su matriz y blinda su posición como principal financiador del sector agroalimentario español, donde controla un 15,9% de cuota de mercado nacional.

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