FCC frena de nuevo su emisión de 500 millones en bonos por la incertidumbre política

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CONSTRUCTORAS

Esther Koplowitz NO USAR

31 de mayo de 2011 (19:46 CET)

Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) ha visto como el aumento de la prima de riesgo española vuelve a dar al traste con sus aspiraciones de colocar hasta 500 millones de euros en bonos. Tras la debacle socialista en las elecciones celebradas el 22 de mayo y la nueva crisis de Grecia, los inversores están pidiendo a la constructora controlada por Esther Koplowitz unas rentabilidades que el grupo considera inasumibles.

Como para otras compañías españolas de primera fila, el acceso al mercado de bonos sigue cerrado. Los potenciales compradores exigen a FCC intereses del 8% y hasta el 9% por sus bonos. Estos porcentajes están muy lejos del 7% con el que el grupo que preside Baldomero Falcones está dispuesto a remunerar a los inversores.

La realidad es que los mercados vuelven a tener España en el punto de mira. El resultado de las elecciones locales ha dejado en una situación de extrema debilidad al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Los grandes inversores internacionales consideran que el Ejecutivo no está en disposición de afrontar las reformas pendientes para dinamizar la economía española, lo que ha provocado que el diferencial de la deuda entre España y Alemania se haya vuelto a disparar en las últimas sesiones y se sitúe alrededor de los 240 puntos básicos.

A los factores de carácter local se suma la situación desesperada de Grecia, aunque los mercados empiezan a descontar que habrá un segundo rescate. En cualquier caso, la incertidumbre sigue en todo lo alto.

El resultado es un nuevo frenazo en la emisión de bonos del grupo, que ya ha sido retrasada en dos ocasiones complicando el plan de refinanciación de la compañía. La idea inicial era colocar en 2010 un total de 500 millones en bonos simples y otros 300 en convertibles. Luego, FCC retrasó la operación con el objetivo de realizarla en el primer trimestre de este año. Pero nuevamente los mercados se lo impiden.

FCC es una empresa sin apenas historia en el mercado de bonos. Su primera y hasta ahora única emisión se remonta a octubre de 2009. Entonces colocó 450 millones de euros en bonos convertibles en acciones en un plazo de cinco años por los que paga un cupón del 6,5% cada ejercicio. Una cifra inferior al 7% que, por ejemplo, va a pagar Criteria por sus convertibles en la emisión de 1.500 millones previa a su conversión en Caixabank el 1 de julio.

No tira la toalla

A pesar del cerrojazo de los mercados financieros, FCC no tira la toalla. El grupo está dispuesto a emitir en cuanto los mercados lo permitan. De hecho, la junta de accionistas del grupo que se celebra hoy en Barcelona dará el visto bueno a que la compañía eleve hasta 1.500 millones el importe máximo para emitir bonos simples.

Aunque desde el grupo se asegura que no hay urgencias para acudir al mercado, lo cierto es que la deuda acumulada aprieta en el zapato de la compañía. Al cierre del primer trimestre, la deuda neta se situó en los 8.230 millones de euros, apenas el 1,8% menos que en el mismo periodo del año pasado. Hasta marzo, el grupo ganó 40,5 millones de euros, un 9,8% más, a pesar de que la cifra de negocios se redujo casi un 5% hasta los 2.459 millones.

Quien sí ha podido emitir ha sido la filial austriaca Alpine. Ha vendido 75 millones en bonos a cinco años que han sido colocados entre inversores institucionales austriacos. El objetivo es reestructurar la financiación a largo plazo de la compañía y obtener nuevos recursos para impulsar el crecimiento orgánico. La rentabilidad de estos bonos es del 5,25%.

Adiós a Blesa

La junta del grupo constructor y de servicios de hoy significará también la despedida del consejo del expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa. Sí será reelegida en el máximo órgano de administración Esther Alcocer Koplowitz, hija de la mayor accionista del grupo.
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