La primera pista de squash fuera de Barcelona, convertida en microcervecería

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El club Nagi de Sabadell se prepara para ser un local de degustación y muestra de cerveza artesana que regentarán los propietarios del centro deportivo privado, que cerró las puertas en 2007

Pistas de esquash de Sabadell.

21 de abril de 2012 (23:00 CET)

A mediados de los 80, José Claret inauguró en Sabadell (Barcelona) las primeras pistas de squash fuera de la capital catalana. El club deportivo Nagi estaba situado en una parcela en el centro de la ciudad vallesana. Cerró las puertas en 2007 y ahora, cinco años más tarde, Claret ha cedido a su hijo Sami la sociedad que gestiona el recinto para que instale un centro de degustación y de venta de las cervezas de elaboración propia.

Por el momento, sólo han cambiado el nombre y el objeto social de la compañía. Sami Claret explica a Economía Digital que prepara el plan de negocio de Humala Brewing Company, el nuevo nombre de la sociedad. “Le llamo Humala porque quiere decir lúpulo en finés, ya que mi madre es de allí”, una planta cuyos frutos se usan para aromatizar y dar sabor amargo a la cerveza.

Adecuación del recinto

Lo más importante de esta etapa es “definir la inversión que se necesitará para crear la compañía”. Claret asegura que quiere evitar que el capital riesgo y los business angels, prefiere involucrar a inversores privados.

El recinto también requiere una adecuación. Sami Claret es arquitecto técnico, por lo que el proyecto lo realizará él mismo. “No se necesita una obra tan importante. Al final, el espacio de degustación tendrá 150 metros cuadrados”.

Fabricación

En cuanto a la cerveza que se servirá, no se fabricará en el centro de Sabadell (Barcelona). Básicamente por los requisitos sanitarios que requiere una producción de estas características. “Sólo hay unas pocas empresas que fabriquen cerveza artesana y la embotellen”. La principal diferencia con la producción industrial, es que no se trata de un producto pasteurizado.

Creus ya tiene una lista de productos, que está “ajustando”. Incluso presentó dos de sus cervezas en el Barcelona Beer Festival que se celebró en marzo y las comercializa en establecimientos especializados de la cocapital vallesana.

Según su punto de vista, además de un producto de calidad, el punto fuerte de su iniciativa es el local donde estarán instalados. Un club deportivo por el que ha pasado la mitad de la ciudad en un momento u otro de sus más de 25 años de vida. Y lo reivindicarán: “Queremos que la decoración recuerde qué fue el Club Nagi”.
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