Los empresarios reclaman el cierre de entidades públicas para ahorrar 2.700 millones de euros

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MOVILIZACIÓN

Miquel Valls, Consejo de Cámaras Catalanas

11 de diciembre de 2012 (20:39 CET)

Hay margen de maniobra, más allá de los recortes en el estado de bienestar. Los empresarios consideran que la Generalitat, pese a todos los problemas de financiación, puede acometer reformas que ahorren recursos públicos y que reordenen, de una vez, el sector público.

Y reclaman, por tanto, una reducción importante de la administración catalana, como una alternativa al incremento de impuestos que ya ven en el horizonte inmediato, si se produce el acuerdo de gobierno entre CiU y ERC.

Los republicanos ya han dejado claro que no podrán apoyar al nuevo Govern de Artur Mas si no se modifican algunos impuestos. Y Artur Mas ya ha asumido que deberá recuperar Sucesiones y bajar el mínimo exento del impuesto de Patrimonio para ingresar más recursos.

El plan de Valls

Ante esa posibilidad, la Cambra de Comerç tiene un plan. Propone que se acometa una reorganización institucional que podría significar la supresión de hasta el 20% de las entidades participadas por la Generalitat. Ello significaría pasar de las 254 agencias que figuran en el presupuesto de la Generalitat de 2012 a cerca de 200 hacia el 2015.

La medida, según ha calculado la asociación empresarial, posibilitaría un ahorro de 2.756 millones de euros. Se trata de una partida sustancial, teniendo en cuenta que para 2013 el ajuste previsto en el presupuesto será de unos 4.000 millones de euros.

Govern con el PSC

La Cambra insiste, sin embargo, en la gran reclamación de todo el sector empresarial. Esa reestructuración la debe realizar un Govern transversal. “Es necesario que la reforma de la administración entre en la agenda de Presidencia y que cuente con un gran apoyo político transversal”. Es decir, que cuente con el concurso, además de CiU y ERC, de los socialistas catalanes.

Poco a poco, por tanto, el colectivo empresarial va asumiendo sus responsabilidades ante la grave situación económica. Y representantes empresariales, como el presidente de la Cambra, Miquel Valls, van elevando el tono.

El propio Valls aseguró este martes que el adelgazamiento de la administración y la simplificación administrativa debe servir para reducir el gasto público, como una alternativa clara a la subida de impuestos que se ha comenzado a plantear.

Tocar todo, menos Salut

La reducción del número de entidades públicas debería ir acompañada, según la Cambra, de una disminución del presupuesto del conjunto de entidades del sector público, sobre un 19%. Salvo, eso sí, las tres entidades vinculadas al sector sanitario (CatSalut, ICS i ICASS).

El plan, por tanto, pasa por suprimir entidades autónomas y administrativas; comerciales y financieras; de derecho público; sociedades mercantiles; consorcios y fundaciones. De los 24.007 millones de euros presupuestados en 2012, la reducción de un 20% podría ahorrar a la Generalitat unos 2.756 millones de euros.

Todo ello, sin embargo, no se podrá realizar con un Gobierno débil, o sujeto a los vaivenes del Parlament. La Cambra y el conjunto del sector económico espera todavía algún paso de Artur Mas que posibilite un acuerdo político amplio, que incluya al PSC.
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