Ni el Madrid, ni ACS ni Hochtief: A Florentino Pérez le bailan los números en 2011

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BOLSAS

11 de mayo de 2011 (19:41 CET)

Al presidente del Real Madrid se le acumulan las malas noticias. Si la Copa del Rey de fútbol es un pobre bagaje para quien aspiraba a ganarlo todo, Pérez tampoco levanta trofeos en bolsa. Sus gigantes ACS y Hochtief no les dan más que disgustos este año.

El de hoy es un día marcado en rojo en la agenda de Florentino Pérez. ACS hará valer en la junta de accionistas de Hochtief su participación del 43%. Y lo va a hacer a lo grande, doblando desde dos hasta cuatro consejeros su peso en el máximo organismo de administración con presidente de su confianza.

Tan fácil ha sido el asalto al gigante constructor germano que desde que ACS lanzó su OPA en noviembre de 2010 para consolidar su posición de primer accionista ha conseguido mover a todo el equipo gestor. Hoy será relevado el consejero delegado, Herbert Lütkestratkötter –que se opuso a la OPA de ACS–, y el director financiero, Burkhard Lohr, dejará el cargo en octubre.

300 millones para controlar de verdad

Hasta ahí, miel sobre hojuelas para Pérez, que si como prevé llega al 50% de Hotchief –tendrá que pagar a los precios actuales de bolsa algo más de 300 millones de euros– antes de julio, podrá consolidar el grupo alemán en sus cuentas ya en el segundo semestre y mejorar más que significativamente su balance.

Pero como le ha ocurrido en su segundo año de su segunda etapa al frente del Real Madrid, otra cosa son los resultados de su inversión. Si la Copa del Rey es un pobre bagaje para un equipo diseñado para ser el mejor en todas las competiciones, el de sus dos joyas de la corona empresariales (ACS y Hochtief) en bolsa no es mucho mejor.

Minusvalías latentes


La constructora española acumula minusvalías latentes –es decir, sin materializar– de alrededor de otros 300 millones de euros por su participación en Hotchief. La cotización de la alemana sigue sin levantar cabeza desde que el pasado 7 de abril se desplomó casi un 8%. Sucedió después de que su participada australiana Leighton anunciara por sorpresa una previsión de pérdidas de 280 millones de euros para el año fiscal que concluye en junio.

En poco más de un mes, Hochtief ha perdido un 15% de su valor. De momento, ACS ha pagado un alto precio por construir esta participación. Primero, el grupo español pagó 1.264 millones por la compra del 25,1% inicial del capital a 72 euros por acción –el valor cerró ayer a 62,52 euros–, y otros más de 300 millones fueron desembolsados posteriormente por un 5% adicional a 83 euros.

Luego, aumentó su participación hasta el 33,49% a través de una OPA mediante canje de acciones en la que valoró a Hochtief a 64,49 euros –un 3% más caro que el actual precio en bolsa– y compró otro 7,5% hasta llegar el 41% por unos 400 millones. Y en las últimas semanas ha ampliado hasta el 43% pagando alrededor de 100 millones.

Por partida doble

Por lo tanto, lo que era una inversión plácida se ha convertido en un problema para ACS, que este año está en el punto de mira de los inversores por partida doble. La cotización del grupo constructor también está siendo duramente castigada, no tanto por el importe de la caída –un 3,78% en 2011– como por la comparación con sus competidores constructores, que suben en bloque con avances entre el algo más del 10% de FCC y de casi un 45% en Acciona. La realidad dice que ACS es el quinto peor título del Ibex este año.

De momento, el mercado no se ha dejado seducir ni por la venta de Clece, que le va a reportar al grupo unas plusvalías netas de 250 millones de euros, ni por la futura enajenación de activos de energías renovables que ACS espera tener cerrada a lo largo de la segunda mitad del año.
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