Pemex carga contra Brufau después de “conspirar” para mandar en Repsol

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La petrolera mexicana emite una nota en la que vuelve a poner en duda la gestión liderada por el directivo catalán

Trabajador de Pemex en una refinería de Tabasco, en México | EFE

04 de junio de 2014 (18:12 CET)

La compañía mexicana Pemex se ha ido de Repsol dando un portazo. Con el proceso de venta del 7,9% del capital completado, el grupo público ha emitido una nota con la que explica los motivos que han justificado la desinversión. El comunicado carga, sin citarlo directamente, contra el presidente de la petrolera española, Antoni Brufau.

La versión del accionista saliente es que la venta de los títulos era precisa por la escasa rentabilidad de los mismos, si se compara la ratio con la de otras petroleras. Inmediatamente señala que la operación también se justifica en “nuestras diferencias con sus prácticas de gobierno corporativo y a que no se materializaron los beneficios mutuos que Pemex esperaba”.

Doble posición

Las “diferencias” entre Brufau y Pemex fueron descritas por los accionistas minoritarios en la junta anual como una “conspiración” para desplazar al actual equipo directivo. Desde que estalló la crisis de YPF, Pemex ha mantenido una posición doble. Por un lado, aseguraba cerrar filas con Brufau. Del otro, negociaba con el gobierno argentino para acceder al yacimiento de Vaca Muerta.

Al mismo tiempo intentaba asimilar la tecnología de Repsol para explotar los campos petroleros. De ese know-how carecen la firma argentina y la mexicana, según remarcan los especialistas en mercados energéticos citados por The Financial Times.

Pemex maniobró, en última instancia, para desgastar a Brufau en el seno del consejo de administración. Los mexicanos intentaron inmiscuir a La Caixa y a su presidente, Isidro Fainé –también vicepresidente de Repsol— con un acuerdo para resarcir por YPF que habría supuesto pérdidas próximas a los 2.500 millones para la española.

Troceo de Repsol


La junta de accionistas sospechó que Pemex, ahora con un 1,4% del capital de Repsol, intentaba además trocear la petrolera con base en Madrid en varios negocios para poderlos vender al mejor postor. “Busque una solución a la participación de Pemex”, reclamaron varios minoritarios a Brufau. “La posición [de Pemex] no es leal”, coincidieron en el turno de intervenciones.

Petróleos Mexicanos remarca además, en la nota de este martes, que México no forma parte de la agenda inversora de Brufau. “Ello evidencia su falta de interés en los fundamentos sobre los cuales se formó esta alianza”, sigue el comunicado.

Los floteles, garantizados

A pesar del tono de resentimiento, Pemex garantiza que la salida de Repsol no afectará a otras inversiones en España, como el encargo de varios hoteles flotantes (floteles) que realizó a los astilleros gallegos.

“La decisión no es un tema de la agenda bilateral en la relación México-España, la cual es profunda y amplia, y de la que el propio Pemex es un ejemplo, con sus recientes inversiones de negocios en ese país”, concluye Pemex.
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