Víctor traspasa una monstruosa deuda y una Grifols menos catalana

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Víctor Grifols cede a su hijo y a su hermano una compañía en crecimiento, pero endeudada hasta límites peligrosos y con un plan de deslocalizaciones sin freno

El presidente de Grifols, Víctor Grífols, con su hermano Raimon. EFE

Barcelona, 19 de diciembre de 2016 (12:16 CET)

Víctor Grifols Roura dejará la dirección de la compañía que fundó su padre el próximo 31 de diciembre, y pasará el testigo a su hijo Víctor (el tercero) y a su hermano Raimon. El todavía presidente y consejero delegado de la farmacéutica catalana cierra así 30 años al frente de la empresa, la mitad de ellos, desde que su padre entregó la presidencia, plenipotenciario.
 
El directivo entrega como legado el gran crecimiento de la compañía, sobre todo en los Estados Unidos. Como muestra, la última operación: la compra de la unidad de diagnóstico de Hologic por 1.750 millones, anunciada la semana pasada. Pero también deja tras de sí diversas sombras: deslocalizaciones, compras de voluntades y una evolución irregular en bolsa.

Con Víctor Grifols al mando, la compañía de hemoderivados salió a bolsa en 2006. Desde entonces, ha multiplicado su valor, pero los inicios no fueron sencillos: tuvo que posponer dos veces el debut. En los últimos meses, sus resultados se han estancado y lo está pagando con un descenso anual de la acción del 14%.
 
Deslocalización a Irlanda  

El presidente de la farmacéutica ha tomado decisiones polémicas en los últimos años. En 2015, deslocalizó la tesorería y buena parte del área de bioscience, la más rentable con el 80% de la facturación. La compañía, con sede en Barcelona, las trasladó a una nueva fábrica en Irlanda, uno de los países de la Unión Europea con mejor tributación.

Grifols inauguró hace un año su centro mundial de operaciones de Bioscience en Dublín, en el que invirtió 100 millones de dólares. La compañía admitió que las ventajas fiscales y la estabilidad del país habían jugado a favor de construir allí dicho centro, pero aseguró que seguiría pagando el impuesto de sociedades en España.

La farmacéutica justificó la decisión por su carácter multinacional. España apenas genera un 5% de su facturación, mientras que su principal mercado es EEUU. Además, es allí donde obtiene la materia primera, el plasma, que se lleva a Irlanda y, desde ahí, se distribuye por Europa.  

Inversiones en EEUU  

Los Estados Unidos son la gran apuesta de la compañía catalana. En marzo hizo público su plan de inversiones hasta 2021, en el que prácticamente se olvidaba de España. En los próximos cinco años, invertirá 360 millones de dólares en cuatro nuevas plantas: dos en EEUU, una en Irlanda y la última en España, aunque la inversión ya estaba hecha –se encuentra en fase de permisos–. Además, en los Estados Unidos es donde está cerrando las compras más importantes.
 
El esfuerzo de Grifols también va dirigido a tener influencia. Las farmacéuticas han sido noticia en EEUU por los pagos a médicos y hospitales. La compañía catalana no está exenta a esta polémica, tras destaparse que en 2015 dedicó a ello 12,2 millones de dólares, el doble que en 2014. En España dedicó 9,5 millones de euros al mismo fin.

Con este balance, Víctor Grifols deja a su hermano y su hijo la dirección de un grupo que ha crecido mucho pero que tiene también un gran endeudamiento: 3.810 millones de euros, que refinanciará el año que viene, según anunció tras la compra de Hologic.
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