¿La IA sustituirá a los funcionarios? El Estado dispara un 40% la contratación de expertos en digitalización
Funcas estima que la IA podría destruir entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en la próxima década
Archivo – Inteligencia Artificial
El Gobierno aprobó este martes en Consejo de Ministros la Oferta de Empleo Público (OEP) de 2026 sin el respaldo de ninguno de los tres sindicatos mayoritarios de los empleados públicos. CCOO, CSIF y UGT no dieron su visto bueno a las 27.232 plazas ofrecidas por el Ministerio de Función Pública y Transformación Digital, dirigido por Óscar López.
Desde CCOO y UGT consideran «insuficientes» las plazas convocadas, mientras que desde CSIF advirtieron de que «impedirán solucionar problemas estructurales en ámbitos tan sensibles como el SEPE, la Seguridad Social, la Agencia Tributaria, la DGT o Instituciones Penitenciarias, Interior o Defensa».
El desencuentro entre el Gobierno y los sindicatos no es nuevo, pero este año llega cargado de tensiones adicionales que lo hacen especialmente difícil de gestionar.
Las OEP de los últimos años se han producido en paralelo a dos retos estructurales, con plantillas tensionadas en departamentos clave y una mayor presión sobre los servicios públicos tras la llegada de casi cuatro millones de inmigrantes desde la pandemia.
A ello se suma este año la reducción de la jornada laboral en la Administración General del Estado desde las 37,5 hasta las 35 horas semanales, una medida que equivale a la pérdida de unos 17.500 empleos a tiempo completo.
La apuesta de Función Pública: digitalización e inteligencia artificial
Ante ese cúmulo de presiones —más demanda de servicios, menos horas de trabajo disponibles y márgenes presupuestarios estrechos— el Gobierno ha encontrado en la digitalización y la inteligencia artificial su principal palanca de respuesta.
El ministro Óscar López defendió, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que la OEP de 2026 buscaba algo más que cubrir vacantes: pretendía transformar la Administración. «Con esta oferta pública de empleo nos planteamos dar un salto trascendental», señaló, fijando como objetivo «digitalizar al menos otro 25% de los servicios que presta la Administración» para «mejorar los servicios que se prestan a los ciudadanos».
El discurso del ministro fue explícito sobre el papel que jugará la tecnología: aprovechará «todas las nuevas herramientas que permiten la digitalización y la inteligencia artificial». Para ello, la OEP incluye más de 1.700 plazas vinculadas a tecnologías de la información y comunicación (TIC), un 40% más que en la convocatoria anterior.
Las novedades no se limitan al volumen. Por primera vez en la historia se crearán plazas de especialistas en inteligencia artificial, ciberseguridad y ciencia del dato. Y se incrementarán un 200% las plazas para el cuerpo superior de sistemas y tecnología de la información. Son cifras que convierten esta OEP en la más orientada a la transformación digital de cuantas se han aprobado en España.
Funcas estima que la IA podría destruir entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en la próxima década. Sin embargo, se trata de una destrucción bruta: en el escenario más optimista, la pérdida neta se reduciría a unos 100.000 empleos, mientras que en el más pesimista podría alcanzar los 1,9 millones. En línea con el informe de Randstad, advierten de que esta destrucción se concentrará en los empleados administrativos y los técnicos de nivel medio.