Acciona y Eiffage terminan en tiempo récord el trazado del circuito de la Fórmula 1 de Madrid
La UTE formada por Acciona y Eiffage completa en solo doce meses la construcción de Madring
Montaje realizado por Economía Digital.
Madrid ya tiene listo el escenario donde volverá a rugir la Fórmula 1. La unión temporal de empresas (UTE) liderada por Acciona, con una participación del 60%, y en la que Eiffage Construcción controla el otro 40%, ha culminado en apenas doce meses las obras del circuito de Madring, la infraestructura que albergará el Gran Premio de España entre el 11 y el 13 de septiembre de 2026.
La finalización de los trabajos supone un importante hito tanto para la ingeniería española como para la propia organización del campeonato. El nuevo circuito, ubicado en el entorno de IFEMA-Valdebebas, cuenta con una longitud de 5,4 kilómetros y 22 curvas, características que lo sitúan «entre los trazados urbanos más ambiciosos desarrollados en Europa en los últimos años», afirman desde Acciona.
La construcción del recinto no ha estado exenta de complejidad. A diferencia de otros circuitos permanentes levantados en zonas alejadas de los grandes núcleos urbanos, Madring se integra plenamente en el tejido de la ciudad y en los terrenos del recinto ferial de IFEMA.
Esta circunstancia ha obligado a coordinar simultáneamente múltiples disciplinas constructivas, logísticas y de movilidad para garantizar que la actividad habitual de la zona no se viera afectada durante el desarrollo de las obras.

Acciona destaca que completar una infraestructura de estas características en apenas un año representa una excepción dentro de la industria. Los circuitos destinados a competiciones internacionales suelen requerir plazos superiores debido a las exigencias técnicas impuestas por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), especialmente en materia de seguridad, pavimentación, evacuación y servicios auxiliares.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto ha sido precisamente la ejecución de los firmes. La UTE ha llevado a cabo la pavimentación mediante mezclas de altas prestaciones diseñadas para soportar las enormes cargas dinámicas generadas por los monoplazas de Fórmula 1.
Este tipo de asfaltos exige elevados estándares de regularidad superficial y adherencia, condiciones imprescindibles para garantizar tanto la competitividad deportiva como la seguridad de pilotos y equipos.
Junto a la obra civil, el proyecto ha incorporado soluciones específicas de movilidad y reposición urbana que permitirán devolver rápidamente los espacios a su uso habitual una vez finalizado cada Gran Premio.
Este modelo responde a una tendencia creciente en los grandes eventos deportivos internacionales: minimizar el impacto permanente sobre la ciudad y maximizar la utilización de infraestructuras ya existentes.
La apuesta por la accesibilidad constituye otro de los rasgos diferenciales del circuito madrileño. Según la información facilitada por Acciona, el diseño de Madring se ha concebido para favorecer el acceso mediante transporte público, reduciendo la dependencia del vehículo privado y alineándose con los objetivos de sostenibilidad que tanto la Fórmula 1 como las administraciones públicas vienen impulsando en los últimos años.
Además, las instalaciones auxiliares vinculadas a la competición han sido concebidas con criterios de rápida reversibilidad, de forma que puedan desmontarse tras cada edición del evento.
La sostenibilidad ha sido, de hecho, uno de los ejes centrales del proyecto. Durante las distintas fases de diseño y construcción se han aplicado criterios destinados a optimizar el uso de recursos y materiales, reducir la huella ambiental y minimizar el impacto acústico sobre el entorno urbano.
La integración paisajística del circuito y la naturaleza temporal de buena parte de sus instalaciones buscan reducir las afecciones permanentes derivadas de la celebración del campeonato.

Para Acciona, la finalización de Madring refuerza su posicionamiento «en el segmento de las grandes infraestructuras complejas».
La compañía, que cerró 2025 con unas ventas de 20.236 millones de euros y mantiene actividad en más de 40 países, considera que este proyecto constituye un ejemplo de la combinación entre innovación técnica, sostenibilidad y capacidad de ejecución que busca trasladar a sus principales contratos internacionales.
Acciona entra en un selecto grupo
La culminación de las obras llega además en un momento estratégico para Madrid. La celebración del Gran Premio supondrá la entrada de la capital en el selecto calendario de la Fórmula 1, una competición que mueve cientos de millones de euros en actividad económica asociada al turismo, la hostelería y los servicios.
La ciudad aspira así a consolidarse como un nuevo polo de atracción para grandes eventos internacionales, siguiendo la estela de otras capitales que han utilizado el deporte de élite como herramienta de proyección global.
Con el cronómetro agotándose y los equipos ultimando ya la logística para el desembarco de septiembre, el circuito de Madring está listo para afrontar su prueba más exigente: demostrar que la rapidez de ejecución ha sido compatible con los estándares técnicos que exige la máxima categoría del automovilismo mundial.
Si todo transcurre según lo previsto, Madrid no solo estrenará Gran Premio este año; también habrá incorporado a su mapa urbano una de las infraestructuras deportivas más singulares construidas en España durante la última década.
