Florentino Pérez blinda ACS ante la crisis de Ormuz y el frío trasladando el riesgo a los clientes

ACS ha tenido un beneficio de 239 millones de euros, un 25% más que un año antes, apuntalado por un modelo de negocio que traslada sus costes a los clientes

El presidente de ACS, Florentino Pérez, durante la junta de accionistas de ACS, en Ifema Madrid, a 8 de mayo de 2026

La estrategia de Florentino Pérez al frente de ACS está dando sus frutos. El grupo de construcción e infraestructuras ha blindado su cuenta de resultados frente a la escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz, la volatilidad energética y el encarecimiento de materias primas, mediante un modelo contractual en el que el cliente asume prácticamente la totalidad de los sobrecostes.

Así lo refleja la presentación de resultados del primer trimestre de 2026, en la que ACS confirma que el 90% de sus costes se trasladan directamente a sus clientes, lo que convierte al grupo en un actor con un perfil de riesgo notablemente bajo pese a operar en algunos de los entornos más volátiles del planeta.

Para entender por qué este mecanismo de traslado de costes al cliente se ha convertido en el activo más valioso de ACS, conviene repasar el escenario en el que opera el grupo en este arranque de 2026.

El estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo, lleva meses siendo escenario de una tensión geopolítica que no ha hecho sino escalar.

Juan Santamaria ACS
El consejero delegado Juan Santamaría Cases durante la junta de accionistas de ACS, en Ifema Madrid, a 8 de mayo de 2026, en Madrid

Las operaciones de Irán en el golfo Pérsico, combinadas con la incertidumbre sobre el alcance real del programa nuclear de Teherán y la respuesta de las potencias occidentales, han mantenido en vilo a los mercados de materias primas desde principios de este año.

A ello se suma un invierno europeo que ha resultado más frío de lo esperado, especialmente en el centro y norte del continente, donde ACS tiene operaciones relevantes a través de su filial Hochtief en Alemania, Polonia y otros mercados.

El frío extremo no solo ha tensionado los precios del gas natural, que en Europa siguen siendo estructuralmente más altos que antes de la invasión rusa de Ucrania, sino que ha complicado los calendarios de obra, obligando a replantear logísticas y a incurrir en sobrecostes operativos que, de no estar adecuadamente protegidos contractualmente, habrían mordido de lleno en los márgenes del grupo.

acs aeropuerto checo
Montaje realizado por Economía Digital.

Es precisamente en este cóctel de riesgos donde el modelo contractual de ACS muestra todo su valor. La compañía ha construido a lo largo de los años una estructura de contratos en la que aproximadamente el 90% de sus costes variables, desde los materiales hasta la energía pasando por la mano de obra, se repercuten directamente al cliente final.

En la práctica, esto significa que si el precio del acero sube un 30% por las tensiones en el estrecho de Ormuz, o si el gasoil necesario para mover la maquinaria de obra se encarece por un invierno más duro de lo previsto en Centroeuropa, es el promotor o el Estado contratante quien absorbe ese sobrecoste, no ACS.

ACS gana 232 millones en el primer trimestre

Los números presentados este martes son difíciles de rebatir. Las ventas del grupo alcanzaron los 12.344 millones de euros entre enero y marzo, un 12,5% más. El beneficio neto fue de 232 millones, un 21,5% más interanual.

El dato que la compañía ha querido destacar sobre todos los demás es el del beneficio neto ordinario: 239 millones de euros, un 25% más que en el primer trimestre de 2025, y situado en el límite superior del objetivo de crecimiento que la dirección había marcado para el conjunto del ejercicio 2026, entre el 20% y el 25%.

ACS florentino pérez
Hochtief, filial alemana del Grupo ACS

La compañía ha aprovechado la presentación para reiterar dicha guía, estableciéndola entre 1.030 y 1.070 millones de euros para el año completo.

Si hay un segmento que explica el momento dulce que vive ACS, ese es Turner, la filial de construcción en Estados Unidos que se ha convertido en la gran beneficiaria del boom de los centros de datos impulsado por la inteligencia artificial. Turner facturó 6.540 millones de euros en el trimestre y disparó su beneficio neto hasta los 143 millones.

Más allá del corto plazo, ACS acumula una cartera de proyectos de 99.800 millones de euros, un 16,1% más en términos comparables ajustando por la desinversión del 50% de UGL Transport.

Esta estructura contractual no es nueva, pero su relevancia estratégica nunca había sido tan evidente como ahora, en un mundo donde la imprevisibilidad se ha convertido en la única constante. Florentino Pérez lleva años insistiendo ante analistas e inversores en que ACS no es una constructora al uso, y los números del primer trimestre de 2026 le dan, una vez más, la razón.

Historias como esta, en su bandeja de entrada cada mañana.

O apúntese a nuestro  canal de Whatsapp

Deja una respuesta

SUSCRÍBETE A ECONOMÍA DIGITAL

Regístrate con tu email y recibe de forma totalmente gratuita las mejores informaciones de ECONOMÍA DIGITAL antes que el resto

También en nuestro canal de Whatsapp