Los bajistas presionan a Enagás con 335 millones en plena guerra y nuevos problemas en Perú
Archivo – El Director ejecutivo de Enagás, Arturo González Aizpiri
Enagás está siendo una de las empresas del Ibex 35 víctima de la presión de los bajistas tras el inicio de la guerra. Los fondos han elevado la presión contra la gasista española y acumulan ya posiciones cortas por valor de unos 335 millones de euros a precios actuales del mercado. La situación coincide, además, con potenciales nuevos problemas que puede enfrentar en Perú.
Fondos como BlackRock y Millennium International Management han subido su apuesta contra Enagás en los últimos días tras el inicio del conflicto en Irán por los ataques de Estados Unidos e Israel.
La volatilidad se ha apoderado de las bolsas, con el temor a que la crisis de precios energéticos desemboque en un aumento de la inflación, tal y como sucedió con la guerra de Ucrania, y una respuesta conservadora de los bancos centrales elevando los tipos de interés.
Un escenario que puede castigar a futuro a empresas con elevada deuda como Enagás, aunque por el momento más del 80% de su deuda está a tipo fijo.
Los fondos han ido aumentando sus posiciones en la energética española hasta alcanzar el 8,49% en los últimos días. A precios actuales de mercado, esto supone que controlan unos 335 millones de euros en cortos que presionan el valor de la compañía participada por Amancio Ortega.
De este modo, BlackRock (2,07%), Millenium (1,62%), Exane (1,050%), Point72 (0,570%), Point 72 Europe (0,5%), Eleva Capital (0,5%), ExodusPoint (1,27%) y DME Capital (0,91%), son las firmas que están apostando por las caídas de Enagás a día de hoy.
Su modo de operar consiste en tomar prestados acciones de Enagás de un bróker que ofrece este servicio, de forma que el inversor pasa a deber un número de acciones al bróker que tendrá que devolver en un plazo futuro pactado.
Luego las acciones se venden en el mercado como si fuesen títulos que el inversor tiene en su cartera y, cuando caen en bolsa, se vuelven a comprar de nuevo para otra vez devolverlas a la entidad que las prestó en un inicio. La operación se denomina venta a crédito y su ganancia está en la diferencia entre la venta y la compra.
Enagás se enfrenta a una posible sanción en Perú
Los movimientos de los bajistas se han dado en los días previos a otro posible escollo para la compañía en Perú, donde continúa litigando por varios laudos desde hace décadas.
La compañía que dirige Arturo Gonzalo opera en el país sudamericano a través de Transportadora de Gas del Perú (TGP), empresa de la que controla casi el 29% del capital. El fondo estadounidense EIG y la petrolera estatal argelina Sonatrach completan el accionariado.
El pasado 1 de marzo se produjo una explosión en el yacimiento de Camisea que provocó un desabastecimiento del hidrocarburo a nivel nacional. Un incidente que podría acarrear sanciones económicas para TGP, tal y como ha asegurado el dirigente del regulador energético peruano.
Aurelio Ochoa, presidente del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) de Perú, ha explicado en una entrevista recogida por la agencia de noticias ‘Andina’ que el suceso «no es fortuito» y, en caso de que la investigación demuestre que fue causa de una negligencia «definitivamente habrá una sanción».
A la espera de la resolución final de dos laudos
Este nuevo inconveniente se suma a los litigios que Enagás lleva peleando contra el Estado peruano durante años. Por un lado, mantiene un arbitraje por el Gasoducto Sur Peruano (GSP) por el que el Ciadi ya ha dado la razón hasta en dos ocasiones a la empresa española.
De hecho, el tribunal del organismo dependiente del Banco Mundial elevó el pago que el país debe abonar a Enagás hasta 303 millones de dólares. Perú volvió a recurrir y desde la energética esperan que la resolución final del caso se produzca a principios del próximo año.
Enagás cuenta además con otro arbitraje relacionado con su filial TPG. En este caso, el conflicto tiene que ver con las limitaciones impuestas por el Estado de Perú para repatriar los dividendos de esta sociedad hacia España.
La compañía confía en que la resolución de este laudo se haga pública en el segundo trimestre de 2026, tal y como aseguró el consejero delegado del grupo, Arturo Gonzalo, en la presentación de los resultados anuales.
Pese a todo, Enagás no ha sufrido un gran impacto bursátil en las últimas semanas y mantiene el interés inversor gracias al su política de dividendos.
La clave para seguir esta senda pasa por la maduración del mercado del hidrógeno verde que pretende transportar por sus gasoductos. Una apuesta compleja que, actualmente, genera más incertidumbres que certezas.