La CNMC cuestiona el modelo de Red Eléctrica y advierte del riesgo de conflictos de interés

El regulador alerta de que pueda priorizar inversiones más rentables a otras necesarias y cuestiona el pago en acciones a directivos

La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández Vicién, comparece ante la Comisión de Investigación sobre el apagón, en el Senado, a 17 de marzo de 2026, en Madrid (España). Foto: Marta Fernández/Europa Press.

La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández Vicién, comparece ante la Comisión de Investigación sobre el apagón, en el Senado, a 17 de marzo de 2026, en Madrid (España). Foto: Marta Fernández/Europa Press.

Nuevo choque entre la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y Red Eléctrica. El regulador pone en duda el modelo de la compañía presidida por Beatriz Corredor y advierte del riesgo de conflictos de interés entre la operación del sistema y la actividad de transporte, ambas gestionadas por Red Eléctrica, aunque por el momento no ha identificado ninguno.

En un informe de seguimiento sobre el cumplimiento de los criterios de separación funcional de dichas tareas que ejerce la compañía consultado por ECONOMÍA DIGITAL, Competencia hace una crítica estructural al modelo español actual.

Se trata de un documento fechado el pasado 14 de mayo, dos días después de que Red Eléctrica pasara a la ofensiva contra Competencia en su relato sobre el apagón del 28 de abril de 2025.

La energética cargó contra la CNCM e incluso llegó a acusar al organismo que preside Cani Fernández de «conflicto de interés» por la apertura de un expediente muy grave a Red Eléctrica en el marco del cero eléctrico que dejó sin luz a España.

Ahora es el regulador el que cuestiona a Red Eléctrica por la acumulación de responsabilidades que pueden chocar entre sí para el interés del sistema eléctrico nacional.

Aunque reconoce avances en el cumplimiento de las medidas de separación funcional aplicables a la unidad que opera el sistema y gestiona la red de transporte, considera ⁠que la separación jurídica sería “más eficaz” que la mera separación contable de actividades.

Red Eléctrica defiende, por su parte, que el modelo actual responde al esquema europeo de Ownership Unbundled TSO, bajo el cual la compañía desarrolla las actividades de transporte eléctrico y operación del sistema dentro de una misma empresa para favorecer la coordinación y la eficiencia.

Concretamente, asegura que las ventajas del actual modelo son «la mejora de la seguridad y la calidad del suministro (mayor coordinación que reduce los tiempos de actuación y la respuesta conjunta ante situaciones críticas priorizando la seguridad del suministro) y la generación de economías de escala y sinergias que reducen el coste para el consumidor».

En su informe anual de independencia de 2025, fechado el 25 de marzo, la compañía señala además que cuenta con una unidad orgánica específica, separación contable y funcional, y medidas internas para garantizar la autonomía del operador del sistema.

Si bien es un informe de seguimiento, la recomendación de Competencia supone casi un impugnación conceptual del modelo histórico de Red Eléctrica, que opera de forma diferente a como se actúa en el sistema gasista español.

Cree que Red Eléctrica puede priorizar inversiones más rentables a otras más necesarias

En esta línea, la CNMC ve “riesgo de conflicto entre la operación del sistema y el transporte derivado de la posibilidad de que el transportista pudiera sobrevalorar las necesidades de infraestructuras o priorizar inversiones con mayor expectativa de retribución con independencia de aspectos relacionados con la seguridad del suministro».

Una crítica dura para el operador del sistema -especialmente en el contexto del apagón- a quien cuestiona su neutralidad y pone en entredicho el riesgo que supone para el sistema eléctrico esta coyuntura.

Una cuestión relevante porque Red Eléctrica participa en las propuestas de planificación de red y porque en los próximos años habrá enormes inversiones en redes eléctricas para hacer frente al aumento de la demanda y la electrificación de la economía.

La CNMC menciona expresamente los nuevos límites de inversión 2026-2030 y el fuerte crecimiento previsto de la red, mostrando una preocupación implícita por que quien decide técnicamente las necesidades del sistema y quien gana dinero construyendo la red están dentro del mismo grupo.

La CNMC cuestiona el cobro el pago de acciones de Redeia a directivos

El regulador también pone el foco en que la retribución variable y la dependencia económica del operador del sistema sigue actualmente muy ligada a su matriz Redeia.

Según el criterio establecido por la CNMC, «la cuantificación de la retribución variable de los responsables de gestión de la Unidad OS (operador del sistema) ha de resultar ajena a parámetros del grupo como garantía de su independencia».

Es por ello que insiste en desligar la retribución variable de objetivos corporativos del grupo, impedir pagos en acciones de Redeia, participada por el Estado en un 20%, y reforzar la independencia económica del operador del sistema.

Competencia hace mención explícita al cobro en acciones de la directora general de Red Eléctrica, María Concepción Sánchez Pérez, quien percibió títulos de Redeia asociados al plan de retribución vigente.

El regulador exige que el plan de retribución de los directivos de Red Eléctrica prohíba expresamente la prohibición de entregar participaciones de la matriz para reforzar su independencia económica. La compañía deberá aportar a la CNMC documentación acreditativa en el plazo de dos meses desde la aprobación del nuevo plan.

En el informe de seguimiento también critica que sigan compartiéndose determinados servicios corporativos estratégicos dentro del grupo. En este sentido, ya recomendó anteriormente que operación del sistema y transporte no compartan servicios jurídicos, regulatorios y de control.

Es decir, el regulador considera problemático que áreas corporativas sensibles sigan siendo comunes. Algo que rechazó la compañía, manteniendo el modelo actual, tal y como explica Competencia, asegurando que hasta la fecha “no se ha modificado tal criterio”.

Es por ello que el organismo también sugirió en su momento que el responsable de cumplimiento fuera un tercero independiente externo al grupo. Redeia se negó.

Eso refleja otra preocupación del regulador, ya que los controles internos siguen demasiado integrados dentro de la propia corporación. “No puede concluirse sobre la materialización o el grado de avance concreto del compromiso”.

La compañía se defiende asegurando que la Dirección General de Operación dispone de capacidad de decisión efectiva e independiente, recursos suficientes y normativa específica para el desempeño de sus funciones, manteniendo el grupo el derecho a supervisión económica y de gestión.

La CNMC asegura que Redeia incluirá en el Código de Conducta del grupo una medida sobre la independencia de la retribución variable mencionada, según sus propias recomendaciones.

No obstante, indica que al margen de este compromiso, «no puede concluirse sobre la materialización o el grado de avance concreto del
compromiso de Redeia de adaptar los parámetros asociados a la excelencia en la gestión del grupo a la contribución específica de la operación del sistema a la hora de determinar la retribución variable de los responsables de gestión del operador del sistema».

Es por ello que la CNMC continuará con la labor de supervisión sobre esta materia.

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