Digi prepara su salida a Bolsa en España con una ampliación de capital de hasta 200 millones
La operadora rumana mantiene su hoja de ruta para debutar en el mercado bursátil español pese a la volatilidad generada por la crisis en Oriente Próximo
Archivo – Edificio de Digi
Digi Communications ha confirmado que su filial española llevará a cabo una oferta pública de suscripción (OPS) de nuevas acciones valorada entre 150 y 200 millones de euros como parte de su inminente salida a Bolsa en España.
La operación irá acompañada de una oferta pública de venta (OPV) de acciones ya existentes en manos de la matriz, cuyo volumen todavía no ha sido concretado por los directivos de la compañía.
Así lo avanzaron el consejero delegado del grupo, Serghei Bulgac, y el responsable de la filial española, Marius Varzaru, en un encuentro con periodistas celebrado en Madrid.
Los recursos obtenidos mediante la ampliación de capital se destinarán íntegramente a sufragar los planes de crecimiento de Digi en España. La filial, que ha sido escindida del resto del grupo para operar de forma independiente y facilitar así su acceso a los mercados de capitales y de deuda, se encuentra en plena fase de expansión.
La empresa prevé superar los 1.000 millones de euros en ingresos al cierre del ejercicio 2026 en nuestro país, un umbral que el mercado considera un hito relevante en la trayectoria de la operadora.
Sin embargo, el camino hasta la rentabilidad no estará exento de sacrificios. El ebitda anualizado de la filial española se sitúa actualmente en el entorno de los 200 millones de euros, una cifra que, pese a ser significativa en términos absolutos, revela que la compañía todavía consume más caja de la que genera.
La dirección de Digi ha fijado como objetivo revertir esta situación a medio plazo, concretamente a partir de 2029 o 2030, cuando se espera que las inversiones acometidas en infraestructura empiecen a dar sus frutos.
Inversión de 400 millones y apuesta por el minorista
Para el presente ejercicio, Digi tiene previsto invertir alrededor de 400 millones de euros en España, principalmente en el despliegue de redes de fibra óptica y en la expansión de su infraestructura de telefonía móvil 5G.
A partir de 2027, el grupo prevé moderar el ritmo inversor hasta situar el capex recurrente por debajo del 10% de los ingresos, con una partida específica de entre 850 y 900 millones de euros destinada a inversiones de crecimiento entre 2027 y 2029, de los cuales aproximadamente la mitad se canalizarán hacia infraestructura de fibra.
En lo que respecta a la estructura de la operación bursátil, Bulgac y Varzaru no descartaron la posibilidad de incluir un tramo dirigido a inversores minoristas dentro del proceso de salida a Bolsa. «Es una cuestión que todavía no hemos descartado», afirmaron los ejecutivos, lo que sugiere que la compañía podría ampliar el perfil de su base accionarial más allá de los inversores institucionales.
Esta apertura al pequeño inversor respondería al deseo de Digi de arraigar su presencia en el tejido económico y financiero español.
La sombra de la geopolítica y el calendario bursátil
La escalada de tensión en Oriente Próximo, avivada por el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán, ha disparado la volatilidad en los mercados internacionales y ha introducido incertidumbre en el calendario previsto para el estreno bursátil.
Hasta hace apenas unos días, la hoja de ruta tentativa contemplaba el salto al parqué durante la ventana de primavera, comprendida entre finales de abril y finales de mayo. Sin embargo, fuentes del mercado consultadas por Expansión apuntan a que la tensión geopolítica podría obligar a revisar esos plazos.
Ante esta situación, Varzaru optó por la cautela y subrayó que la compañía sigue firme en sus planes: «No hay ninguna decisión tomada y solo estamos enfocados en los asuntos que podemos controlar».
Una postura que refleja la determinación de la empresa por no dejarse arrastrar por la turbulencia exterior, pero que al mismo tiempo deja abierta la puerta a posibles ajustes si el entorno de mercado así lo exigiera.
La dirección aseguró en todo momento que la estabilidad financiera y la coherencia estratégica prevalecerán sobre la urgencia de los plazos.
Para articular la operación, Digi ha conformado un potente sindicato bancario. Barclays, Santander y UBS actuarán como coordinadores globales del proceso, con Rothschild ejerciendo como asesor financiero.
En el segundo escalón de la estructura, BNP Paribas y Citi desempeñarán el papel de colocadores conjuntos. En el plano legal, Uría Menéndez asesorará a la compañía, mientras que Linklaters dará soporte jurídico a las entidades financieras participantes.