Florentino Pérez (ACS) saca la chequera
ACS destina más de 740 millones destinados este año a activos para centros de datos y 200 millones para reforzar Abertis
Montaje realizado por Economía Digital.
Florentino Pérez vuelve a poner el talonario sobre la mesa para ampliar el perímetro de ACS. El grupo ha acelerado en los últimos ejercicios una estrategia de crecimiento basada tanto en adquisiciones corporativas como en la compra de activos estratégicos en mercados considerados prioritarios. La última operación es Autmatec, una compañía alemana especializada en redes eléctricas de alta tensión.
La adquisición, cerrada en septiembre de 2026, refuerza la posición de Hochtief en uno de los segmentos que ACS considera con mayor recorrido para los próximos años: las infraestructuras vinculadas a la transición energética.
Autmatec está especializada en la construcción, renovación y modernización de redes eléctricas de alta tensión, un negocio que gana peso ante la necesidad de ampliar y actualizar las redes para dar respuesta al crecimiento de la demanda eléctrica.
La operación permite a Hochtief ampliar su división de servicios relacionados con la transición energética en el norte de Europa. El movimiento encaja además con la estrategia de ACS de ganar exposición a negocios vinculados a grandes tendencias de inversión a largo plazo, más allá de la construcción tradicional.

Pero Autmatec es solo la última pieza de una política corporativa que se ha extendido a diferentes geografías y sectores. En Australia, ACS ha recuperado el control total de Thiess, el gigante de servicios mineros y minería sostenible que opera a escala internacional. El proceso se ha desarrollado entre mediados de 2024 y 2026 y se ha ejecutado a través de CIMIC, la filial australiana del grupo.
ACS había retomado inicialmente el control mayoritario de Thiess, con un 60% del capital, y posteriormente ha ejecutado opciones para recomprar a Elliott el 40% restante por 720 millones de euros. De esta forma, el grupo presidido por Pérez vuelve a controlar íntegramente una compañía estratégica dentro de su perímetro australiano.
La recuperación del control de Thiess se ha financiado con caja de ACS, una muestra de la capacidad del grupo para utilizar los recursos generados por sus negocios para acometer operaciones corporativas.
Thiess aporta a ACS exposición a uno de los mayores mercados mundiales de servicios para la minería, además de una actividad que ha evolucionado hacia modelos vinculados a la minería sostenible. La operación supone, por tanto, algo más que una adquisición financiera: permite a CIMIC recuperar el control completo de un negocio con presencia internacional y reforzar su posición en Australia.
El otro gran frente de inversión corporativa se encuentra en Estados Unidos y está relacionado con una de las apuestas que más está transformando la cartera de ACS: los centros de datos y las infraestructuras necesarias para sostener el desarrollo de la inteligencia artificial.
Durante 2026, ACS ha destinado más de 740 millones de euros a la compra de activos y terrenos destinados al desarrollo de infraestructuras de IA. Dentro de esta estrategia destaca la adquisición directa de un emplazamiento en Waterford, en Virginia, por unos 300 millones de euros.
El objetivo es desarrollar en ese terreno un giga-campus de centros de datos con capacidad de conexión de hasta 1,2 gigavatios. La operación muestra cómo la estrategia de crecimiento del grupo no se limita a comprar compañías ya operativas, sino que también contempla adquirir suelo y activos estratégicos para desarrollar directamente nuevas infraestructuras.

El negocio de centros de datos se ha convertido en uno de los principales focos de expansión de ACS, especialmente en Estados Unidos. El crecimiento de la inteligencia artificial y de la computación en la nube está impulsando la demanda de grandes instalaciones capaces de concentrar una enorme capacidad eléctrica y tecnológica.
Esta estrategia permite al grupo posicionarse en diferentes eslabones de la cadena: desde la construcción y operación de las instalaciones hasta la adquisición de los terrenos y el desarrollo de la infraestructura necesaria para ponerlas en funcionamiento.
Más músculo para ACS
La estrategia de crecimiento también tiene uno de sus principales brazos en Abertis. ACS, junto a su socio Mundys, ha realizado inyecciones de capital para financiar nuevas oportunidades en el negocio concesional.
Entre 2025 y 2026, ACS ha aportado alrededor de 200 millones de euros a Abertis para apoyar la adquisición de nuevos activos de autopistas de peaje. A estas inversiones se suman otros 345 millones de euros destinados a activos de infraestructuras greenfield, es decir, proyectos desarrollados desde sus primeras fases.
Aunque estas operaciones no responden estrictamente al patrón de una adquisición corporativa como Autmatec o Thiess, sí forman parte de la misma estrategia de ampliación del perímetro de negocio.

El objetivo es aumentar la exposición del grupo a activos de infraestructuras con una vida concesional prolongada y generar nuevas oportunidades de crecimiento en mercados internacionales.
Abertis constituye uno de los principales pilares del negocio concesional de ACS y una de las vías utilizadas por el grupo para canalizar capital hacia nuevas infraestructuras. La inversión en concesiones permite además combinar el crecimiento mediante adquisiciones con el desarrollo de nuevos proyectos.
La compra de Autmatec lleva al grupo hacia las redes eléctricas y la transición energética en Europa; la recuperación del 100% de Thiess refuerza su posición en la minería australiana; la adquisición de terrenos en Virginia abre una vía de crecimiento en las infraestructuras asociadas a la inteligencia artificial; y las inversiones en Abertis apuntalan el negocio concesional.
Con Autmatec como última adquisición corporativa, Thiess de nuevo bajo control total, cientos de millones destinados a activos de centros de datos en Estados Unidos y nuevas inversiones a través de Abertis, ACS mantiene abierta una estrategia de crecimiento basada en colocar capital allí donde identifica nuevas necesidades de infraestructura.
El resultado es un grupo con una cartera cada vez más internacional y expuesta a algunas de las grandes tendencias que están condicionando las infraestructuras globales: electrificación, transición energética, minería, inteligencia artificial y movilidad. Una expansión que se está produciendo, en buena medida, a golpe de talonario.