Florentino Pérez (ACS) gana su primer centro de datos en Reino Unido por 300 millones
Hochtief, filial alemana de ACS, se impone en la concesión de la primera fase del campus digital Silicon Sands, junto al aeropuerto de Blackpool
Montaje realizado por Economía Digital.
Florentino Pérez, a través de ACS y su filial alemana Hochtief, refuerza su apuesta por el negocio de los centros de datos con un primer proyecto en Reino Unido valorado en alrededor de 300 millones de euros.
El Ayuntamiento de Blackpool ha seleccionado a Hochtief Data Centre Partner UK como concesionario preferente para desarrollar la primera fase de Silicon Sands, un gran campus de infraestructura digital que se levantará junto al aeropuerto de la localidad inglesa.
La operación supone uno de los principales movimientos de Hochtief en el mercado británico de centros de datos y encaja con la estrategia del grupo que dirige Florentino Pérez para ampliar su presencia en una actividad impulsada por el crecimiento de la inteligencia artificial y la demanda de capacidad de computación.
La compañía se ha impuesto en el proceso competitivo a EdgeSynergies y Deep Green Technologies.

El proyecto contempla una inversión estimada inicialmente en 250 millones de libras, equivalente a cerca de 300 millones de euros, para la primera fase.
La inversión, la construcción y los costes de explotación correrán a cargo del sector privado, mientras que las administraciones locales han trabajado en la adquisición y preparación de los terrenos.
La primera fase de Silicon Sands incluirá un centro de datos de 6 MW, acompañado de unos 1.800 metros cuadrados de espacio destinado a oficinas e investigación.
El proyecto ya dispone de permiso urbanístico, lo que permite avanzar en una iniciativa que pretende convertirse en el punto de partida de un nuevo polo tecnológico en la costa de Fylde.
Uno de los elementos diferenciales de la instalación será su enfoque medioambiental. El centro utilizará tecnología de refrigeración por inmersión líquida, un sistema especialmente relevante para instalaciones de alta densidad de computación.
El diseño contempla además aprovechar el calor generado por los equipos para alimentar una futura red de calefacción urbana que dará servicio al conjunto del campus.
La apuesta por la eficiencia energética se completa con el acceso a nueva capacidad eléctrica. Silicon Sands contará con una oferta de suministro de 6 MW y el entorno dispone además de una nueva subestación eléctrica de 32 MVA en construcción.
El Ayuntamiento pretende conectar progresivamente el desarrollo con fuentes renovables, entre ellas la generación eólica marina del mar de Irlanda.
El emplazamiento tampoco es casual. El campus se encuentra en el entorno del aeropuerto de Blackpool y cuenta con una infraestructura de conectividad digital que las autoridades locales consideran estratégica para atraer nuevos operadores.
Entre los activos de la zona se encuentra el cable CeltixConnect-2, que conecta Reino Unido con Norteamérica y proporciona una elevada capacidad de transmisión de datos.

Hochtief no se limita a ejecutar las obras. La concesión adjudicada por Blackpool cubre la inversión, el desarrollo y la explotación tanto del centro de datos como de los espacios asociados. El Ayuntamiento cederá los terrenos bajo un contrato de arrendamiento de muy largo plazo, con un horizonte de 250 años.
La decisión convierte a Hochtief en el socio elegido para poner en marcha el primer desarrollo de Silicon Sands. El Ayuntamiento había abierto un proceso competitivo para seleccionar al operador que asumiera la responsabilidad integral del proyecto y finalmente se decantó por la oferta presentada por la filial de ACS.
La apuesta de ACS por los centros de datos
La operación también refleja el giro de Hochtief hacia las infraestructuras vinculadas a la digitalización. Juan Santamaría, consejero delegado de ACS y presidente del consejo de dirección de Hochtief, está impulsando dentro del grupo una mayor presencia en mercados relacionados con los centros de datos, la alta tecnología y las infraestructuras energéticas.
Hochtief ha planteado el desarrollo de una red europea de centros de datos periféricos, con instalaciones de menor tamaño situadas cerca de los usuarios y de los grandes núcleos de demanda digital.
El proyecto de Blackpool se integra en esa estrategia junto a otros desarrollos que la compañía está impulsando en Europa. La instalación de Herne, en Alemania, ya está en construcción y constituye otro de los proyectos de esta plataforma.
Hochtief señala que este tipo de centros busca ofrecer capacidad de computación, seguridad y soberanía de datos a escala local.
La apuesta británica, por tanto, no se limita a la construcción de un activo aislado. Silicon Sands está concebido como un campus digital de mayor escala, con capacidad para incorporar nuevos centros de datos y atraer compañías tecnológicas que necesiten acceso directo a infraestructura de computación.

El plan maestro contempla una superficie de unos 162.000 metros cuadrados en el entorno del aeropuerto de Blackpool.
La intención de las autoridades es convertir el recinto en un polo para actividades relacionadas con la inteligencia artificial, la fabricación avanzada, los videojuegos y la telemedicina, combinando centros de datos con suelo para empresas tecnológicas.
La primera instalación será, por tanto, el punto de partida de un proyecto mucho más ambicioso. Blackpool aspira a que Silicon Sands genere miles de empleos cualificados y atraiga inversión extranjera a la costa de Fylde.
El Ayuntamiento considera que la combinación de energía renovable, conectividad y capacidad de computación puede convertir la zona en uno de los nuevos focos británicos para centros de datos sostenibles.
Para ACS, la operación amplía además el perímetro de su exposición a una de las infraestructuras con mayor crecimiento dentro del sector tecnológico.
Hochtief será quien lleve el peso del proyecto, pero el activo se incorpora a la cartera de negocios del grupo presidido por Florentino Pérez en un momento en el que la expansión de la inteligencia artificial está elevando la demanda de centros de datos y de electricidad.