La industria química sortea los aranceles de Trump y advierte de desinversiones por los precios energéticos de España
Feique propone hacer permanente la eliminación del impuesto a la generación eléctrica y reducir la fiscalidad energética
Juan Antonio Labat, director general de Feique
La industria química española cerró 2025 con un aumento de las exportaciones del 6,4%, hasta los 62.926 millones, en un contexto marcado por la guerra arancelaria que desató el Gobierno de Estados Unidos, país al que redujo sus ventas. El sector advierte, no obstante, que los elevados costes energéticos que soporta la industria electrointensiva en España puede derivar en desinversiones y cierre de plantas.
Así se desprende del informe anual de la patronal Feique sobre las cifras del sector que han presentado este jueves la presidente de la asociación, Teresa Rasero, y el director general Juan Antonio Labat.
Aunque las exportaciones a Estados Unidos se redujeron de un año a otro en unos 500 millones, hasta los 3.074 millones de euros, el balance global fue de crecimiento, ya que EEUU sólo representa el 5% de todas las ventas del sector químico español.
La pérdida se produjo sobre todo en química básica, que es la producción a gran escala de compuestos fundamentales como ácidos, cloro, sosa, amoníaco, fertilizantes y que sirven como materias primas para otras industrias.
Con todo, las exportaciones en 2025 alcanzaron los 62.926 millones, registrando un crecimiento del 6,4%, lo que le situó como primer sector exportador de la industria española, al concentrar el 18% de las mercancías vendidas en mercados exteriores, seguido de la automoción (16,1%) y la industria alimentaria (15,2%).
En términos generales, la industria química realiza el 73,7% de su cifra de negocios en mercados internacionales y mantiene relaciones comerciales con prácticamente todos los países del mundo.
Por zonas geográficas, el 56% de las exportaciones tuvo como destino países de la Unión Europea, siendo Francia (9,6%), Alemania (8,9%) y Países Bajos (7,1%) los principales mercados de destino. Por su parte, las exportaciones extracomunitarias se dirigieron principalmente a EEUU (4,9%), Suiza (3,6%) y China (3,3%).
Por lo que respecta a las importaciones, éstas crecieron un 7,7% hasta los 66.852 millones. Los principales orígenes de las compras exteriores fueron EEUU (12,7%), Alemania (12,6%) y Francia (10%), mientras que China ocupó la sexta posición, con un 5,9%.
Alerta por los costes energéticos
Pese a las cifras, Feique advierte de los elevados costes energéticos en España que lastran la competitividad de la industria. Situación quepuede llevar a desinversiones, según advierten sus máximos directivos.
Caracterizada por su alta demanda energética, la química básica sigue arrastrando un grave problema de competitividad por los desproporcionados precios del gas y la electricidad que Europa afronta en los últimos años, particularmente desde la crisis de Ucrania.
Así, al cierre de 2025 el precio medio del gas se situó un 145% por encima de los precios precrisis de 2019, los derechos de emisión acumularon un incremento del 170%, y los precios eléctricos, incluyendo los desproporcionados servicios de ajuste, fueron un 65% superiores.
Ante esta situación. Feique reclama adoptar una serie de medidas urgentes y estructurales, entre las que se encuentra eliminar el impuesto a la producción eléctrica (IVPEE) del 7% y reducir al mínimo el Impuesto Especial sobre la Electricidad para toda la industria.
En cuanto a los costes de red, la patronal química se plantea blindar por ley una rebaja permanente del 80% en los peajes para empresas electrointensivas, igualando a Francia y Alemania.
Asimismo, pide mitigar el coste de las restricciones técnicas que implementa Red Eléctrica mediante mejoras tecnológicas y trasladando estos cargos fuera del precio de mercado.
Sobre las emisiones, Feique propone elevar las compensaciones por costes indirectos de CO2 hasta los 1.000 millones de euros, eliminando el límite presupuestario actual del 25%.
Impacto de la guerra en Irán en la industria química
Por lo que respecta al actual conflicto en Oriente Próximo, su principal impacto sobre el sector químico se concentra en el incremento de los costes energéticos, especialmente del gas natural y la electricidad.
En el primer caso, el diferencial de precios registrado en marzo respecto a febrero alcanza los 20,5 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone un sobrecoste estimado de 40 millones para el sector.
En cuanto a la electricidad, aunque el diferencial de precio medio mensual en el mercado mayorista respecto a febrero es superior, situándose en 23,6 €/MWh, su impacto estimado es más bajo, en torno a 20 millones de euros, debido al menor peso del consumo eléctrico frente al gas natural.
No obstante, desed Feique subrayan que el impacto real sobre el sector químico dependerá tanto del grado de cobertura que las empresas mantengan en sus contratos de suministro energético, como de la capacidad de trasladar aguas abajo los sobrecostes generados y de que estos puedan ser asumidos por la demanda.
En todo caso, el mayor riesgo está en una prolongación temporal del conflicto, que podría elevar el precio del gas hasta el entorno de los 90 €/MWh si se extendiera entre 10 y 12 semanas, y trasladar este sobrecoste a los mercados eléctricos durante el mes de junio, a medida que haya mayor demanda de gas en los mercados de generación por la menor aportación previsible de eólica e hidráulica.
Por otra parte, diversas materias primas químicas también se están viendo afectadas por el cierre del estrecho de Ormuz, entre las que destacan la nafta y la urea, cuyos precios se han incrementado un 67% y un 48%, respectivamente.
A ello se suma el encarecimiento de los fletes, con sobrecostes adicionales de entre 3.000 y 4.000 dólares por contenedor, así como el aumento de las primas de los seguros, en función de las rutas de tránsito.
El sector químico cerró 2025 con una cifra de negocio de 85.417 millones
Pese al escenario de inestabilidad geopolítica, el sector químico español cerró 2025 con una cifra de negocios de 85.417 millones de euros, prácticamente similar a la registrada en 2024 (-0,1%).
Aunque la producción creció un 1,3%, la caída de los precios (-1,6%) anuló este crecimiento ajustando a la baja la cifra de negocios. La debilidad de la demanda europea, junto a la creciente presión competitiva internacional y las tensiones comerciales han condicionado el
comportamiento negativo de los precios.
En términos generales, se mantuvo un crecimiento estable en los sectores de Química de Consumo y Farmaquímica, mientras que la Química Básica, que representa un tercio de la producción, volvió a acusar la debilidad de la demanda internacional, fundamentalmente europea, en sectores clave como la automoción o la construcción.