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La plantilla de Airbus regresa al trabajo con la mirada puesta en una fecha clave: el 24 de agosto
Los empleados regresan este lunes a las fábricas a pesar de que el 49,15% rechazara el preacuerdo alcanzado entre la dirección y los sindicatos CC.OO, SIPA y ATP
Archivo – Imagen: Comisiones Obreras (CCOO)
La plantilla de Airbus España ha regresado este lunes a sus centros de trabajo con el conflicto laboral todavía sin resolver. El rechazo en el referéndum al preacuerdo alcanzado entre la dirección de la compañía y los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO), SIPA y ATP ha dejado en el aire la negociación del convenio colectivo y obliga ahora a las organizaciones sindicales a decidir cuáles serán los próximos pasos.
La retirada de la convocatoria de huelga por parte de SIPA obliga al resto de sindicatos a definir una nueva estrategia si quieren mantener las movilizaciones y tratar de que Airbus vuelva a negociar para incorporar al convenio reivindicaciones que no quedaron recogidas en el preacuerdo rechazado por la plantilla.
Por ello, fuentes sindicales han señalado a este periódico que UGT, CGT y UTIL van a proponer una huelga indefinida a partir del 24 de agosto.
Casi el 50% de los empleados de Airbus España rechazó el preacuerdo
El viernes, los trabajadores rechazaron el acuerdo por un estrecho margen. Según los datos facilitados por Airbus, el 49,15% de los participantes votó en contra del preacuerdo, frente al 45,95% que lo respaldó, mientras que un 4,62% optó por la abstención. La participación alcanzó el 81,44% de los cerca de 14.000 empleados que la compañía tiene en España.
Pese al resultado, la actividad se ha reanudado con normalidad. Airbus explicó tras conocerse la votación que el desenlace obliga a abrir un «periodo de profunda reflexión» tanto para la empresa como para la representación social, aunque recordó que la huelga había sido desconvocada por los convocantes y que el trabajo se retomaría con normalidad.

Sin embargo, el conflicto está lejos de resolverse. El Sindicato Independiente de Profesionales Aeronáuticos (SIPA), que convocó la huelga iniciada el pasado 1 de julio y posteriormente se sumó al preacuerdo, ha retirado oficialmente los paros al entender que habían perdido la confianza de la plantilla, por lo que las movilizaciones han quedado sin cobertura legal.
Un acuerdo que no convenció a la plantilla
El preacuerdo sometido a consulta contemplaba una revisión salarial global del 12% durante la vigencia del convenio, con incrementos del 5% en 2026 y del 5% en 2027, además de cláusulas de revisión ligadas al IPC, el mantenimiento del modelo actual de teletrabajo, una mayor flexibilidad para las vacaciones y garantías para la plantilla de la división de ‘Espacio’, entre otras medidas.
Tras alcanzar el pacto, CCOO defendió que recogía las principales reivindicaciones de los trabajadores y que garantizaba la recuperación del poder adquisitivo. A este terminaron sumándose también SIPA y ATP, lo que supondría más del 75% de la representación de la comisión negociadora.
Sin embargo, no vino acompañado del respaldo sindical, que terminó rechazándolo en las urnas. El resultado refleja la división existente entre los trabajadores, especialmente en centros como Getafe, con más de 9.000 empleados, donde el voto contrario tuvo un peso decisivo en el desenlace.
La vista puesta en el 24 de agosto
Aunque las fábricas vuelven a operar con normalidad, el conflicto está lejos de quedarse atrás. Las plantas españolas de Airbus permanecerán cerradas durante buena parte de agosto por el periodo vacacional y los sindicatos disponen de esas semanas para planificar nuevas movilizaciones.

Antes de alcanzarse el preacuerdo, las organizaciones sindicales ya habían planteado la posibilidad de transformar la protesta en una huelga indefinida a partir del 24 de agosto si no se produce un acercamiento con la dirección.
Tras el rechazo del referéndum, esa fecha vuelve a situarse como el próximo hito del conflicto, aunque la decisión dependerá del consenso que alcancen las organizaciones sindicales en las próximas semanas.