Concurso de acreedores para una reconocida marca de sal ‘gourmet’ presente en El Corte Inglés
La decisión de acudir al concurso de acreedores se produce después de varios ejercicios complicados
Entra en concurso de acreedores un antiguo proveedor de sal de El Corte Inglés
Soso Factory, antigua proveedora de sal gourmet para El Corte Inglés, ha sido declarada en concurso de acreedores por el Tribunal de Instancia, Sección de lo Mercantil, Plaza número dos de Murcia. La resolución, firmada en mayo, no solo declara el concurso, sino que abre directamente la fase de liquidación a petición de la propia empresa, lo que significa que van a iniciar el proceso de cierre definitivo de la empresa.
Según ha podido conocer este periódico, el concurso de acreedores es voluntario, pues fue Soso Factory quien, a través de su procurador Manuel Sevilla Flores y su abogado José Víctor Guillamón Melendreras, presentó ante el juzgado la solicitud de declaración de insolvencia.
La empresa no solo reconoció no poder hacer frente a sus obligaciones de pago, sino que solicitó directamente la apertura de la fase de liquidación, renunciando así a un posible acuerdo con sus acreedores que permitiera la continuidad del negocio. Según la Ley Concursal (TRLC), esta petición es vinculante para el juez, quien está obligado a abrirla en los diez días siguientes a la solicitud.
Al entrar en concurso de acreedores, se han suspendido todas las facultades de administración y disposición patrimonial de la empresa, y ha declarado la disolución de la sociedad. Sus administradores o liquidadores quedan cesados en sus funciones, aunque podrán seguir representando a la concursada dentro del propio procedimiento judicial.
Asimismo, todos los créditos que la empresa tuviera aplazados se consideran vencidos desde este momento, y aquellos que consistieran en prestaciones distintas al dinero deberán convertirse en efectivo. Es decir, los acreedores no tendrán que esperar al vencimiento pactado de sus facturas o préstamos para reclamar lo que se les debe.

Ahora la gestión de la empresa está en manos del administrador concursal designado por el juez: el despacho Vigueras y Carrillo Abogados SLP, con sede en Alcantarilla (Murcia).
Sal que se vendía en el Club del Gourmet de El Corte Inglés
Soso Factory nació en Murcia en 2008 con el objetivo de convertir la sal, un producto básico de la cocina, en un artículo gourmet. La compañía se hizo conocida por comercializar flor de sal y mezclas de especias en envases con forma de huevo, una imagen que acabó convirtiéndose en su principal seña de identidad y que le permitió abrirse paso en tiendas gourmet, hoteles y grandes superficies como El Corte Inglés.
Las sales de Soso Factory tenían un precio de entre 9 y 13,50 euros.
Gran parte de las sales comercializadas por la empresa en concurso de acreedores procedían de las salinas de San Pedro del Pinatar (Murcia). Además de apostar por la calidad del producto, la compañía centró su estrategia en la diferenciación a través de un diseño innovador. Sus envases fueron reconocidos con prestigiosos premios internacionales, entre ellos Pentawards, Graphis Design, D&AD London, New York Festivals y Laus.
Además de vender sus productos en el prestigioso Club del Gourmet de El Corte Inglés, Soso Factory desarrolló una importante red comercial tanto en España como en el extranjero con puntos de venta como Piccantino, Mix Genuss o Food Setter. En la actualidad, el supermercado español ya no vende sus productos.

Tampoco se pueden adquirir a través de su página web, pues todos los artículos aparecen como agotados, una de las consecuencias de su entrada en concurso de acreedores.
Dos años en pérdidas antes de entrar en concurso de acreedores
El concurso de acreedores es la consecuencia de una situación financiera que venía deteriorándose desde hace tiempo. En las últimas cuentas presentadas por la compañía, correspondientes al ejercicio del año 2024, consultadas por este medio mediante Insight View, Soso Factory ya operaba en números rojos.
La cifra de negocios se situó en casi 190.000 euros, lo que supone una caída del 29% respecto a 2023. A pesar de que la empresa logró reducir sus pérdidas netas de 86.605 euros en 2023 a 60.592 euros en 2024, el resultado continuó siendo negativo, afectando progresivamente al patrimonio de la sociedad, que ha pasado de 136.457 euros a apenas 75.864 euros.
Uno de los motivos de la caída es la estructura de costes. Los gastos de personal (76.756 euros) y otros gastos de explotación (87.556 euros) superaron con creces los ingresos generados, lo que hace inviable el modelo de negocio. A esto se suman unos gastos financieros de 33.655 euros derivados de la deuda bancaria a largo plazo, que asciende a 167.088 euros.
Según aparecía en las cuentas, la exproveedora de El Corte Inglés mantenía su actividad gracias a la financiación de los socios, que aportaron en 2024 185.000 euros en forma de deuda a corto plazo. La plantilla se redujo de cuatro a tres trabajadores, señal de los ajustes que ya se estaban llevando a cabo.