De la biomasa a la geotermia: las soluciones a medida de Veolia para acelerar la transición hacia las energías renovables
Veolia desarrolla e implementa soluciones basadas en energías renovables que reducen la dependencia de combustibles fósiles y generan valor para territorios, empresas y comunidades
Foto: Veolia.
La transición hacia las energías renovables no solo es una necesidad climática, sino también una oportunidad económica y de seguridad energética. Ante este escenario, la descarbonización representa una prioridad estratégica tanto para las empresas como para las administraciones públicas que buscan alinear sus operaciones con los objetivos climáticos internacionales y las crecientes exigencias regulatorias.
Bajo el propósito de impulsar la transición energética, Veolia desarrolla e implementa soluciones basadas en energías renovables que contribuyen a la lucha contra el cambio climático. Con una experiencia de más de 150 años, se encarga del diseño, construcción y operación de instalaciones que reducen la dependencia de combustibles fósiles y generan valor para territorios, empresas y comunidades.
De esta manera, la compañía ofrece un amplio abanico de soluciones personalizadas y adaptadas a las necesidades específicas de cada cliente, que integran energía solar fotovoltaica, biomasa, biogás, geotermia, redes de calor y frío, refrigeración industrial, eficiencia energética y electrificación.
Un amplio abanico de soluciones
Con el objetivo de prevenir incendios y crear energía renovable, Veolia se encarga de la gestión de la biomasa forestal, lo que implica la transformación de los residuos vegetales en energía verde destinada a industrias y municipios. De esta manera, produce más de 250.000 toneladas anuales de biomasa certificada SURE.
Otra de las soluciones que ofrece es la geotermia, que utiliza el calor del subsuelo para proporcionar calefacción, refrigeración y agua caliente de manera constante, sin depender del clima. En el transcurso del año pasado, atendió más de 100 clientes de diversos sectores y evitó la emisión de más de 800 toneladas de CO2 anuales, el equivalente a las emisiones que absorben en un año 42.000 árboles.
Por su parte, las redes de calor y frío permiten descarbonizar ciudades mediante energías renovables. Actualmente, opera cerca de 600 redes, lo que se cifra en 10.500 km de tuberías y 19.300 MW de potencia equivalente al consumo de 9 millones de pisos españoles. Si se pone el foco sobre España, gestiona más de 600 edificios conectados y cuenta con una red de 80 kilómetros.
Veolia también desarrolla soluciones integrales de energía solar, de manera que opera y mantiene 238 MWp de potencia fotovoltaica. Al combinar generación fotovoltaica, almacenamiento energético y sistemas avanzados de gestión, reduce la dependencia de fuentes convencionales y garantiza la eficiencia operativa, fiabilidad y seguridad de suministro en empresas, industrias y edificios residenciales.
Desde hace más de cuatro décadas ofrece soluciones de frío industrial, por lo que cuenta con una gran experiencia en la zona norte del país, especialmente en Galicia y San Sebastián, donde mantiene contratos en sectores estratégicos como la industria alimentaria o el sector naval.
En cuanto a electrificación y eficiencia energética, desarrolla servicios integrales que incluyen redes de distribución de media y baja tensión, pero también la implementación de energías renovables. Además, optimiza instalaciones mediante la sustitución de sistemas térmicos por tecnologías eléctricas de última generación y digitalización. Así, garantiza la continuidad del suministro y reduce la huella de carbono y los costes operativos.
Hubgrade, un ecosistema de soluciones digitales
Los clientes de Veolia pueden acceder a Hubgrade, un ecosistema de soluciones digitales para acelerar la descarbonización, que proporciona análisis de datos, supervisión, optimización y sistemas predictivos para la gestión del agua, los residuos y la energía. El servicio digital se complementa con los expertos que colaboran desde los centros de la compañía para mejorar las operaciones e impulsar soluciones innovadoras.
El ecosistema digital permite gestionar de forma sostenible, eficiente y en tiempo real los servicios de los diferentes clientes, garantizando una respuesta operativa ágil y optimizada. Los centros, además, trabajan interconectados, lo que permite compartir información sobre procedimientos y soluciones y asegurar una mejora continua de los servicios que ofrece Veolia.

Entre las distintas funcionalidades de la suite de servicios digitales se encuentra la optimización de la producción de energía y recursos, la reducción del impacto ambiental mediante la monitorización de las instalaciones a tiempo real o el despliegue de mecanismos de flexibilidad energética en industrias y edificios a través de algoritmos de alto rendimiento.
Casos de éxito: innovación urbana y sostenibilidad hospitalaria
Un claro ejemplo de éxito por parte de Veolia es Ecoenergies Barcelona, una innovadora red urbana de calor y frío. Fruto de una alianza público-privada entre la empresa y el Ayuntamiento de Barcelona, materializada a través de su empresa B:SM, la iniciativa pasa por la recuperación del frío residual de la central de Enagás procedente del proceso de gasificación del GNL y el aprovechamiento del calor generado a partir de la biomasa de las podas urbanas de la ciudad.
Con este proceso, se suministra energía térmica verde y descarbonizada que abastece de climatización, refrigeración industrial, calefacción y agua caliente sanitaria a viviendas, industrias y edificios en la zona sur de Barcelona y parte de L’Hospitalet de Llobregat.

Otro caso de éxito es el del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. El centro se ha convertido en un ejemplo de sostenibilidad hospitalaria de la mano de Veolia, tras construir una central térmica de última generación y una instalación fotovoltaica con una superficie de 11.500 metros cuadrados.
Tras la puesta en marcha de la iniciativa, el 17% del consumo eléctrico del hospital procede de energías renovables y se obtiene un ahorro energético de 81.000 kWh al año y una reducción de las emisiones de CO₂ de 41.421 toneladas.