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Veolia promueve un saneamiento más resiliente con soluciones basadas en economía circular
Los sistemas de saneamiento se enfrentan a retos en la recogida y el tratamiento de aguas residuales, la regeneración del agua y la necesidad de inversión para renovar las infraestructuras
Instalaciones de saneamiento de Veolia. Foto: Veolia.
El saneamiento es un pilar esencial de la salud pública al proteger a la ciudadanía de las enfermedades, mantener limpio el entorno y evitar la contaminación del medio ambiente. El actual escenario, marcado por periodos prolongados de sequía combinados con lluvias torrenciales, está poniendo a prueba la capacidad de resistencia de las infraestructuras que garantizan el correcto funcionamiento del ciclo integral del agua.
En España, los servicios de aguas urbanas cumplen con altos criterios de calidad, pero aún se enfrentan a algunos retos en áreas estratégicas para el saneamiento como la recogida y el tratamiento de aguas residuales, la regeneración del agua o la necesidad de inversión para renovar las infraestructuras y hacerlas más resilientes ante la emergencia climática.
En conmemoración del Día Mundial del Saneamiento, que se celebra el 19 de noviembre para concienciar sobre su acceso y protección, Veolia continúa promoviendo varias iniciativas para favorecer la resiliencia de los sistemas y contribuir a la salud de la población. Para ello, apuesta por la economía circular y las alianzas público-privadas.
Reutilización de agua regenerada
Veolia gestiona el suministro de agua a 13,5 millones de personas en más de 1.100 municipios en toda la geografía española y lidera la gestión de servicios de depuración, tratando más del 25% del agua residual en España. Destaca la apuesta de la compañía por las ecofactorías, una infraestructura verde que regenera y reutiliza las aguas residuales para usos urbanos, agrícolas e industriales.

Más allá de minimizar el impacto ambiental e impulsar la renaturalización de las instalaciones, las ecofactorías permiten reducir el consumo energético y maximizar la producción de energía verde. A la vez, brindan la posibilidad de valorizar los residuos para convertirlos en nuevos recursos, como biofertilizantes o biogás, que se pueden utilizar en otros procesos productivos.
Ecofactorías de Veolia
Una de las ecofactorías que ha desplegado es la emplazada en Granada. De forma totalmente autosuficiente, las instalaciones generan más energía de la que consumen a través de la reutilización del agua depurada y valorización de casi la totalidad de lodos, arenas y grasa como abono para agricultura o jardinería.
Por su parte, el agua que regenera la Ecofactoría del Baix Llobregat (Barcelona) se emplea para mantener el caudal ecológico del río Llobregat, pero también regar los jardines, parques municipales y agrarios. Asimismo, se inyecta en pozos de la zona para que actúe como barrera contra la intrusión salina y mejorar de la calidad del agua del acuífero.
Prevención de riesgos sanitarios
Otro de los puntos en los que Veolia ha puesto el foco en el ámbito del saneamiento es el análisis de aguas residuales, una herramienta clave para anticiparse a los riesgos sanitarios, activar las medidas preventivas e incrementar la eficacia de las respuestas de salud pública. Y es que, la vigilancia epidemiológica permite a las autoridades observar tendencias sanitarias, detectar a tiempo el aumento de casos e identificar nuevas variantes víricas.
La compañía se encargará de supervisar la parte de monitorización, mediciones de contaminantes de preocupación emergente en muestras de aguas residuales no tratadas. En los laboratorios que tiene desplegados en España, analizará hasta medio millar de muestras procedentes de ciudades europeas para detectar contaminantes, virus, bacterias y residuos de medicamentos.

La iniciativa se enmarca en el programa ‘EU4Health’, que ha impulsado la Agencia Ejecutiva Europea de Salud y Digital (HaDEA) para optimizar la monitorización de patógenos y contaminantes en aguas residuales y establecer un sistema de alerta temprana a escala europea ante futuras pandemias.
La utilización de las aguas residuales como un indicador de las tendencias de infección y exposición a nivel poblacional ofrece la posibilidad de monitorear de forma dinámica el estado de la salud pública. A pesar de que hasta la fecha se habían impulsado algunos proyectos en ciudades y países, nunca se había hecho con un alcance continental y usando la misma metodología.
El proyecto está encabezado por Veolia, en colaboración con el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), Cetaqua (Centro Tecnológico del Agua de Veolia) y la Universidad de Santiago de Compostela. Cabe recordar que la compañía cuenta con más de una década de experiencia en la monitorización de aguas residuales en Madrid, Barcelona y Sevilla.