Amorós carga contra el Banco de España

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La exdirectora de la CAM critica cómo el organismo se interesó repentinamente en la contabilidad de la caja alicantina

María Dolores Amorós

21 de mayo de 2012 (18:11 CET)

La exdirectora general de la CAM, María Dolores Amorós, se ha lavado las manos ante las acusaciones que recaen sobre ella por su gestión al frente de la caja alicantina.

En la comparecencia ante la comisión de investigación en las Corts Valencianas, que ha tenido lugar este lunes, Amorós ha criticado la actuación del Banco de España después de que el pasado 21 julio de 2011 enviara “de forma sorpresiva un escrito comunicando por primera vez que no se daban los presupuestos para que CAM pudiera proceder a reforzar sus recursos propios", sin ningún acercamiento ni diálogo anterior.

A partir de ese momento, Amorós reprocha a la entidad reguladora que sólo diera un plazo de 10 días para que el consejo de administración presentara un plan de actuación que, en caso de no considerarse viable por parte del Banco de España, podía llevar a la intervención, tal y como sucedió finalmente.

Indemnización por despido

La exdirectora general, además, sigue con sus trece por lo que respecta a la sentencia que declaró procedente su despido y rechazó la indemnización de 10 millones de euros que había solicitado por su salida. Amorós la considera “contradictoria totalmente” y por ello la ha recurrido "por forma y por fondo".

En su declaración, Amorós ha negado que con el por entonces presidente de la entidad, Modesto Crespo, cerrara un "acuerdo en beneficio propio” y ha insistido en que su sueldo fue aprobado en el consejo de administración y que, a pesar de los reproches que se le han hecho, estaba congelado desde 2008.

Las cuentas

En cuanto al pago por despido a miembros del comité de dirección que se acogieron al expediente de regulación de empleo (ERE) que la caja de ahorros presentó en 2011, Amorós ha señalado que "fue calculado por los servicios técnicos y cerrado con la comisión de retribuciones de la caja". El expediente laboral afectó a 973 empleados, de los cuales 865 se acogieron a las prejubilaciónes y el resto a bajas incentivadas.

También ha salido en defensa de la entidad. "Sostener que se manipularan y falsearan los resultados en una situación de permanente fiscalización externa resulta a todas luces inverosímil”. Del mismo modo, Amorós ha destacado su labor al frente de la caja alicantina con el principal objetivo de "desarrollar la estrategia de recapitalización", ya que era "la única vía posible para garantizar la pervivencia de CAM y de su obra social".
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