Deutsche Bank también hace temblar Alemania y despedirá a 15.000 empleados

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Pretende ahorrar 3.800 millones

Sede del Deutsche Bank en Fráncfort, Alemania

29 de octubre de 2015 (10:21 CET)

La fiable, trabajadora y aleccionadora Alemania está en apuros. Sus tótems empresariales están poniendo en duda dicha imagen del país europeo. Si primero fue Volkswagen, con la crisis de las emisiones, que ya están empezando a costar puestos de trabajo, ahora es el mayor banco alemán el que hace temblar el país.

Deutsche Bank ha anunciado que recortará 15.000 puestos de trabajo y abandonará sus actividades en diez países. Este plan se enmarca en una profunda reestructuración del banco con el objetivo de recortar sus costes en 3.800 millones de euros para 2018.

El plan llega después que el mayor banco de Alemania registrara pérdidas netas récord de 6.024 millones de euros en el tercer trimestre del año, frente al resultado negativo de 92 millones de euros del mismo periodo de 2014, después de asumir amortizaciones y depreciaciones, según anunció la entidad, que ha decidido suprimir el reparto de dividendos durante este año y el siguiente.

Más eficientes

John Cryan, consejero delegado del banco, indicó que la nueva estrategia de Deutsche Bank se sustenta sobre cuatro aspectos: ser más simple y eficiente, reducir el riesgo, estar mejor capitalizado y gestionar Deutsche Bank con mayor disciplina.

"Lamentablemente, esto también significa el cierre de algunas filiales y localizaciones en países, así como reducir el personal de cara al público y en infraestructura", añadió el máximo ejecutivo del banco.

De este modo, la entidad germana anunció su intención de cerrar sus operaciones en Argentina, Chile, México, Perú, Uruguay, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Malta y Nueva Zelanda, además de transferir su negocio de trading en Brasil a centros regionales y globales.

Recortes de personal

Deutsche Bank anunció su intención de recortar 9.000 puestos de trabajo a tiempo completo y prescindir de otros 6.000 puestos correspondientes a contratistas externos en su área de tecnología global y operaciones.

Asimismo, el banco tiene la intención de desprenderse de activos con una base de costes total de unos 4.000 millones de euros y alrededor de 20.000 empleos a tiempo completo a lo largo de los próximos 2 años.

La entidad pretende reducir a la mitad el número de clientes de su negocio de mercados globales, especialmente en países de mayor riesgo. Por otro lado, el banco suprimirá aproximadamente unas 90 personas jurídicas.

Reducción drástica de costes

La entidad calcula que las medidas previstas supondrán un ahorro bruto de costes de unos 3.800 millones de euros para 2018, con un coste asociado por reestructuración y despidos de entre 3.000 y 3.500 millones de euros.

De este modo, Deutsche Bank se ha marcado como objetivo reducir sus costes ajustados por debajo de los 22.000 millones de euros en 2018.

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