La compra de Opel por Magna amenaza 1.700 puestos de trabajo en España

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14 de septiembre de 2009 (17:27 CET)

El fabricante canadiense de componentes para automóviles Magna confirmó hoy sus planes para suprimir 10.500 puestos de trabajo en Opel, sobre una plantilla total de más de 50.000 empleados, de los que 7.500 efectivos trabajan en la planta zaragozana de Figueruelas. En dicha planta el recorte podría llegar a 1.700 personas.

El consorcio formado por Magna y el banco ruso Sberbank comprará el 55% de las operaciones europeas de General Motors, formadas por las marcas Opel y Vauxhall, mientras que la multinacional estadounidense mantendrá un 35% y los empleados ostentarán el 10% restante.


El consejero delegado de Magna Siegfried Wolf avanzó hoy que el consorcio ruso-canadiense espera cerrar la operación en una o dos semanas, al tiempo que confirmó los planes de reducción de plantilla. Según los sindicatos, el ajuste de empleo se cobrará alrededor de 1.700 puestos de trabajo en España.

Wolf, quien precisó que la única planta que puede cerrar es la de Amberes (Bélgica), añadió que Magna y su socio ruso se han comprometido a invertir más de mil millones de euros anuales en Opel, cuyo proceso de reestructuración llevará más de un año, según los planes de los compradores.

Magna, elegida por General Motors para la adquisición de la marca germana en detrimento de la sociedad belga RHJ International, no prevé modificar los compromisos en materia de pensiones que Opel haya adquirido con los jubilados de la compañía, según Wolf.


En otro orden de cosas, el directivo de Magna confía en que la empresa no sufra pérdidas de clientes como consecuencia de su entrada en Opel. Wolf puntualizó que no han sido advertidos de esta posibilidad por ningún cliente, incluido el grupo Volkswagen.

La compra de Opel por Magna causó alarma en diversos países europeos. Así, el ejecutivo belga convocó durante la tarde el domingo pasado una reunión de urgencia de los gobiernos donde tiene presencia la marca alemana para buscar una posición común frente a la operación. Los belgas llegaron a plantear la posibilidad de una denuncia ante las autoridades de la competencia de la Unión Europea al considerar que en las negociaciones Alemania ha ejercido una presión en favor de las plantas de Opel en su país.

El Gobierno de Aragón ha condicionado el aval de 200 millones anunciado para la planta de Opel en Figueruelas a que se mantengan en su integridad los puestos de trabajo en dicha fábrica.
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