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Rueda, Pontón y Besteiro escenifican la nueva batalla política por la vivienda
El presidente de la Xunta anuncia una partida de siete millones de euros para subvencionar a los ayuntamientos que construyan vivienda pública entre acusaciones de incumplimientos en su promesa de pisos para alquiler social
Ana Pontón y Alfonso Rueda en el Parlamento
Se agitan llaveros en el Parlamento gallego. El adelanto de las elecciones generales tras el naufragio en el Congreso de los dos decretos sobre vivienda ha centrado el debate en un problema larvado desde la crisis financiera, cuando se paralizó la promoción pública, y que ahora se prefigura como eje de las campañas de los partidos. Galicia fue parte de ese largo periodo de barbecho, que cesó con el plan de Alfonso Rueda para duplicar el parque público residencial. Ahora, la oposición le pide cuentas por el desarrollo de ese plan y por los años de inacción que le precedieron.
El presidente de la Xunta lidió con ese debate este miércoles en la sesión de control en el Parlamento, donde anunció una partida de siete millones destinada a subvencionar con hasta 80.000 euros a los ayuntamientos que construyan vivienda pública para alquiler en terrenos municipales. «Serán viviendas públicas que se distribuirán a través del Rexistro de Demandantes. Seguiremos ayudando a los ayuntamientos que quieran colaborar con nosotros», sentenció el dirigente gallego.
Movilizar vivienda vacía
Ana Pontón, la portavoz nacional del BNG, le reprochó que prometiera 1.800 pisos de alquiler social en 2026 y haya entregado 98. También le recriminó su postura en contra de los decretos de vivienda. «Aquí también hay muchas Maricarmen y usted es responsable de esa situación porque lleva 17 años gobernando para la especulación, 17 años gobernando para que se haga negocio con el derecho a la vivienda», dijo Pontón, quien aseguró que la bajada de impuestos del Gobierno del PP facilitó a grandes promotores comprar «edificios enteres para especular».
La líder nacionalista, que recordaba la trayectoria de Rueda como número dos de Feijóo, agitó unas llaves, gesto que también hizo el secretario xeral de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro, en un guiño a las protestas en defensa del derecho a una vivienda digna y con un utensilio más manejable que las llaves, balas o espráis exhibidos en otros templos de la democracia.
Pontón propuso que toda la vivienda pública que se construya se destine a alquiler social y que se movilicen los pisos vacíos para tratar de paliar la crisis habitacional.

José Ramón Gómez Besteiro, secretario xeral del PSdeG, durante la sesión de control / PSdeG
Contra los decretos de Sánchez
Por un lado, las acusaciones de favorecer «el negocio» de la especulación y la «propaganda» sobre pisos construidos. Por otro, la réplica de Rueda, arremetiendo contra los decretos estatales de vivienda. El presidente de la Xunta reivindicó que en el barrio compostelano de Lamas de Abade sí que sonaron llaves la semana pasada con las viviendas que «cambiaron la vida a 24 familias» y dejó claro que él prefiere «ladrillo, construcción, promesas cumplidas y cambios de vida», en lugar de «seguir con populismo, demagogia y decretos trapalleiros«.
Frente a los reproches de Pontón y Besteiro de incumplir sus promesas sobre viviendas públicas construidas, Rueda aseguró que la Xunta «tiene en marcha 4.670» en este año 2026. «De ellas, 2.100 han sido licitadas este mismo año, y 600 las vamos a licitar antes de que acabe 2026. Unas 1.860 están en construcción y entregamos 100 con su ausencia», agregó el líder del PPdeG. A esta cuenta sumó «las más de 20.000 que se harán en colaboración público-privada en esas urbanizaciones» que hace la Xunta a través de los proyectos de interés autonómico (PIA) que, ha denunciado, el BNG «se está encargando de intentar boicotear».
El perro y el buitre
Gómez Besteiro censuró que el PP «rechazase 14 decretos con medidas antiespeculación mientras crecía un 140% el número de demandantes de vivienda pública». «El 29N también va de esto, de derecha o de derechos, y entre buitre y perro, la ciudadanía elegirá perro», pronosticó.
El líder de los socialistas gallegos asumió que el PP «ya tiene lo que quería» con el adelanto electoral, aunque las «caras» que ahora ve en las filas populares le sugieren más a preocupación que alegría. Rueda replicó que están «encantados», pues «los gallegos van a poder votar y poner a cada uno en su sitio».