La IA puede quitarnos algo más importante que el trabajo: el criterio

En un mundo donde casi cualquiera podrá generar textos, informes, presentaciones o análisis razonablemente competentes con ayuda de la inteligencia artificial, la diferencia ya no estará en producir más contenido sino en saber qué merece ser pensado, qué merece ser leído y qué merece ser cuestionado

Diálogo social fundamental

Trabajadores de una empresa en una reunión en la oficina

Vivimos una etapa marcada por una elevada polarización política y social, por discursos que a menudo simplifican la realidad económica y empresarial, y por una creciente desconfianza hacia la actividad empresarial en determinados ámbitos del debate público

Japón

La vicepresidenta Yolanda Díaz en la empresa de robótica e inteligencia artificial AgiBot

Hay que apostar por la “IIA”, es decir, una Industrialización Inteligente Avisada, pendiente de lo importante: no convertir nuestras fábricas, una vez compradas, en meros lugares de ensamblaje y nosotros en simples almaceneros

España y el mito romántico de la empresa pequeña

España necesita empresas grandes, no por estética, sino por supervivencia económica, porque son las que generan estabilidad, inversión y capacidad de reacción; las pymes son el inicio, no el destino

La revolución silenciosa del dinero

hombre sentado con una tarjeta de crédito en una mano y un teléfono móvil en la otra

El estudio ‘Fintech en España. Nuevos modelos de negocio, innovación y finanzas inclusivas’ del grupo de investigación de la Universidad de A Coruña ‘Money in transformation’ (MONFIN), pone sobre la mesa una evidencia incómoda: el ecosistema fintech español ha madurado, pero la inclusión financiera sigue siendo la gran tarea pendiente

La ventaja competitiva en la era de la IA

La verdadera amenaza para el empleo no es la inteligencia artificial. Es la prisa por usarla sin entenderla. Un argumento en defensa de la SLOW AI, el reskilling real y la gobernanza que nadie quiere hablar

La IA no destruye empleo, destruye la mediocridad

Durante décadas hemos construido estructuras empresariales enormes donde una parte significativa de la plantilla hacía tareas repetitivas, predecibles, automatizables; tareas que cualquier modelo de lenguaje o sistema de automatización puede ejecutar hoy mejor, más rápido y sin pausa para el café