Ignis frena su salida a bolsa y la aplaza a 2027 por la incertidumbre regulatoria sobre los centros de datos
La compañía fundada en 2015 por Antonio Sieira lleva meses preparando su desembarco bursátil, una operación que podría alcanzar los 600 millones, con una valoración de la compañía situada alrededor de los 1.500 millones
Trabajador de Ignis. Ignis
Ignis retrasa a 2027 su salida a bolsa. La empresa de renovables capitaneada por Antonio Sieira tenía presentada una operación para captar entre 500 y 600 millones mediante una Oferta Pública de Suspensión (OPS). Sin embargo, los colocadores han recomendado a la compañía esperar hasta el próximo año para dar el salto al parqué, cuando exista una myor visibilidad sobre la nueva regulación para los centros de datos.
Tal y como avanza este martes Cinco Días, así lo avalan distintas fuentes financieras. La compañía, que ha declinado hacer declaraciones al respecto, lleva meses preparando su salida a bolsa, camino en el que se ha encontrado con la dificultad asociada a la volatilidad de los mercados. La propuesta regulatoria para los centros de datos presentada por el Gobierno a finales del mes pasado introdujo un nuevo factor de incertidumbre en los planes de Ignis.
Aunque las nuevas exigencias planteadas por el Ministerio de Transición Ecológica podrían beneficiar a compañías como Ignis, especializadas en centro de datos, la indefinición sobre el marco normativo supone un elemento de cautela para los inversores; una circunstancia especialmente en operaciones con presencia de inversores internacionales.
Los planes de la firma pasaban por haber lanzado este lunes, 28 de septiembre, o a lo largo de esta semana el documento con la intención de cotizar. Según señala el mismo diario, el anuncio no se pronunciará este año.
“Una fuente conocedora de la situación de la compañía explica que todo el trabajo duro está hecho y que el desarrollador renovable intentará hasta el último minuto estrenarse en la actual ventana, que concluye a mediados de noviembre, aunque añade que lograrlo supone, en la práctica, la cuadratura del círculo”, señala Cinco Días.
La operación permitiría dar salida al actual accionista financiero. El capital está controlado por Ignis Ventures, que concentra el 67,3%, mientras que Lighthouse Energy Investments, vehículo vinculado a Vortex, posee el 32,7% restante. Vortex entró en el accionariado en 2021 y posteriormente amplió su inversión hasta situarla cerca de los 300 millones de euros.
El control mayoritario permanece en manos del fundador, otros socios fundadores y directivos a través de Ignis Ventures. Sieira es la figura central del grupo desde su creación y ocupa la posición de CEO, mientras que el consejo mantiene una representación de tres miembros designados por Ignis Ventures y dos por Lighthouse.
Los números de Ignis
En 2025, Ignis Energy Holding, la sociedad matriz del grupo, cerró el ejercicio con un beneficio neto de 58,24 millones, frente a los 36,54 millones de 2024, lo que supone un incremento cercano al 60%. La compañía experimentó este crecimiento pese al recorte en la cifra de negocios, que pasó de los 45,38 millones a los 33,96.
Por su parte, los activos totales del grupo alcanzaron los 545,9 millones, frente a los 438 del ejercicio anterior. Los préstamos concedidos a empresas del grupo superaban los 300 millones entre largo y corto plazo, mientras que el patrimonio neto ascendía a unos 415 millones.

Centros de datos y Armonia Green Galicia
El pasado junio, según publicó Economía Digital Galicia, Ignis y el fondo KKR ampliaban el objeto social de Armonia Green Galicia, una de las sociedades con proyecto en la comunidad gallega más beneficiadas en el reparto de fondos europeos, ya que le fueron concedidos casi 130 millones el pasado ejercicio para el desarrollo de su doble proyecto de hidrógeno y amoniaco verde en A Coruña, incluyendo la gestión y explotación de centros de datos.
Según explicaron entonces desde la compañía a este medio, la ampliación del objeto social del citado vehículo a la explotación de centros de datos no entraña ningún tipo de modificación en el proyecto que la compañía pretende desarrollar tanto en A Coruña como en el puerto exterior de Punta Langosteira, que sigue adelante. Desde el grupo energético aseguran que “el cambio responde únicamente a que ha ido ampliando y homogeneizando el objeto social en distintas sociedades”.