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La mutación de Hatta Energy, controlada desde Suiza y con deudas con Hacienda de más de 73 millones por IVA
La compañía de Javier Alonso, con líos con Hacienda y Competencia que dirimen los tribunales, cambió de modelo de negocio al pasar del suministro en depósitos fiscales para operadores a las gasolineras, y declaró unos beneficios de algo más de nueve millones en 2025, casi el doble que un año antes
Javier Alonso, CEO de Hatta Energy, operadora de derivados del petróleo que ha iniciado su desembarco en Galicia, trasladando su sede fiscal. Foto: Hatta Energy
Hatta Energy no es una mayorista cualquiera entre los grupos petroleros que operan en España. Ni su actividad, que ha mutado en el último año, ni su propiedad, ni su convivencia con el fisco o los reguladores se antojan propios de una compañía que sigue parámetros de cierta ortodoxia empresarial. Así lo indica el propio informe de gestión de Hatta Energy que acompaña a sus resultados de 2025, en el que no hay rastro de las dos inversiones planteadas en Galicia, el desarrollo de dos proyectos industriales “de carácter estructural”, como son Galicia Biowaste y Proyecto Bio Vigo, que generarán biocombustibles a partir del aceite usado.
Hatta Energy, que tiene como administrador único a Javier Alonso, anunció el traslado de su domicilio fiscal este año a Galicia, concretamente a Oleiros, manteniendo en Madrid su sede social y su base operativa. Hatta está participada en un 100% por la sociedad dominante denominada Traustheim Business Ltd, registrada en el Cantón de Vaud, en Suiza, según desvela su memoria. A su vez, es la matriz de un grupo nacional que controla dos sociedades: Tecnologyadvisor SL y HP Property Developments in Málaga, según figura en dicho documento.
Las otras mutaciones
Otra de las mutaciones de Hatta reside en su propia actividad, al pasar de minorista a mayorista de productos petrolíferos. “En cuanto a la gestión del riesgo cliente”, aseguran sus administradores, “la compañía ha cambiado su modelo de negocio, pasando de trabajar al 95% con operadores de petróleos, suministrando en depósitos fiscales, en su mayoría Exolum (antigua CLH), y en régimen suspensivo de impuestos, a la situación actual desde el mes de septiembre de 2024, en la cual el 99% de las ventas se producen a gasolineras, o cadenas de distribución, y todas las operaciones en régimen normal, con impuestos”, añaden.
En este sentido, el arrendamiento más significativo corresponde al alquiler de capacidad de almacenamiento en terminales portuarias y oficinas. En el ejercicio de 2025 el gasto por arrendamientos operativos asciende a casi 49 millones de euros. “Durante ese año, explican, la compañía “ha realizado grandes avances en la consecución de contratos de suministro estables, y con mejora de los suministradores de barcos de carburante”.
Números y deudas
En cuanto a sus números, en 2025 Hatta Energy declaró un beneficio neto de 9,1 millones de euros, prácticamente el doble de los 4,8 millones obtenidos el ejercicio precedente. Hatta cuenta con un activo de 210 millones de euros, tres veces por debajo del declarado en 2024, cuando se había situado en 646,6 millones. Esta brusca caída tiene mucho que ver con su propia mutación en cuanto al modelo de negocio, ya que el año pasado contaba con unas existencias de 13,6 millones, frente a los 544 millones del ejercicio precedente. En este sentido, los anticipos a proveedores han caído a la mínima expresión desde un importe de 473 millones.
Hatta tiene entre sus acreedores a Hacienda, por IVA, con 73,5 millones y un alza significativa sobre el importe declarado en 2024 por este concepto, que era de 52,5 millones. También tiene a la Agencia Tributaria como acreedora por el Impuesto de Sociedades, con 1,6 millones. En total, incluida la Seguridad Social y el Fondo Nacional de Eficiencia Energética, son 76 millones. “Los fondos propios se sitúan en un importe de 22 millones de euros, lo cual introduce a la compañía en un escenario de crecimiento para los próximos años”, aseguran los administradores de Hatta, sin ofrecer más detalles.
Las explicaciones de Hatta Energy
La compañía asegura que 73,5 millones de euros de IVA no equivalen a una deuda tributaria vencida o impagada. “Un saldo contable acreedor por IVA no equivale automáticamente a una deuda tributaria vencida, impagada o en situación de incumplimiento frente a la Agencia Tributaria”, explican. En una compañía dedicada a la comercialización mayorista de hidrocarburos, con un volumen de facturación de aproximadamente 3.500 millones de euros, “los movimientos de IVA son extraordinariamente elevados”, dicen.
Por otro lado, la compañía dice que Hatta Energy es una sociedad española, que desarrolla su actividad empresarial en España, está sometida a la legislación española y desarrolla aquí una parte sustancial de su actividad económica. “Que su accionista sea una sociedad extranjera no convierte a Hatta Energy en una empresa extranjera ni implica que su actividad se desarrolle desde Suiza”, explica.
De otro lado, Hatta asegura que nació como operador del sector de hidrocarburos y ha ido incrementando progresivamente su actividad, volumen de operaciones, capacidad logística y presencia en el mercado. “Por tanto”, dice, “la evolución del negocio debe interpretarse como lo que es: un proceso de crecimiento y transformación empresarial, no como un cambio inexplicado de naturaleza o actividad”.
También asegura que el balance de una compañía “dedicada al trading y comercialización de hidrocarburos no puede analizarse únicamente a través del total de activo”. Además, Hatta Energy, aseguran fuentes de la empresa, “ha sido precisamente una de las compañías que ha reclamado públicamente mayores controles en el sector de hidrocarburos y medidas eficaces contra el fraude del IVA”.