El Festival Mundial de la Felicidad reivindica «el bienestar como infraestructura del progreso social y económico»
El Festival aborda cuestiones clave como el liderazgo empresarial, la salud mental, la educación, la cultura del bienestar y el papel de las ciudades en la construcción de entornos más humanos
Festival Mundial de la Felicidad. Foto: Servimedia.
El Festival Mundial de la Felicidad ha cerrado su edición 2026 en Las Rozas tras cuatro jornadas que han reunido a líderes empresariales, expertos internacionales, profesionales del bienestar y ciudadanía en torno al objetivo de «situar el bienestar como infraestructura del progreso social y económico».
El encuentro, impulsado por la Fundación Mundial de la Felicidad, consolida así su posicionamiento como «uno de los principales foros internacionales en torno al bienestar aplicado, tras el éxito de convocatoria y la calidad de los contenidos desarrollados a lo largo de su programación».
Según informó la organización en un comunicado, el Festival ha abordado cuestiones clave como el liderazgo empresarial, la salud mental, la educación, la cultura del bienestar y el papel de las ciudades en la construcción de entornos más humanos, conectando inspiración, evidencia y aplicación práctica en un mismo espacio.
Además, ha puesto el foco en el papel de las organizaciones como agentes clave de transformación, con la presentación de iniciativas como la Certificación de Bienestar Laboral (CBL), desarrollada junto a AENOR, y la celebración de la primera edición de los Premios FMF al Bienestar en las Organizaciones, que han reconocido a compañías que integran el bienestar como eje estratégico de su modelo de gestión.
También sirvió para presentar la IV Encuesta Mundial de la Felicidad en el Trabajo, que evidencia «la brecha existente entre expectativas y realidad en el ámbito laboral, reforzando la necesidad de avanzar hacia modelos organizativos más conscientes, sostenibles y centrados en las personas».
El director general de la Fundación Mundial de la Felicidad, Raúl Varela, declaró que “el Festival demuestra que el bienestar ya no es una conversación paralela, sino un eje estratégico que conecta empresa, educación y sociedad. Hemos visto cómo organizaciones, líderes y ciudadanos están preparados para asumir este cambio y convertirlo en una realidad tangible”.
Las jornadas dedicadas a la salud mental, el desarrollo personal y la consciencia reunieron a expertos en psicología, liderazgo y bienestar, abordando cuestiones como el estrés, la resiliencia o el propósito profesional.
El Festival incorporó una dimensión educativa y cultural al mostrar proyectos aplicados en empresas, centros educativos, hospitales y ciudades, que evidencian cómo el bienestar puede traducirse en iniciativas concretas con impacto real en la vida de las personas.
La programación combinó mesas redondas, talleres, experiencias participativas y actividades abiertas, reforzando el carácter transversal del bienestar como elemento clave del desarrollo humano.
Uno de los momentos más destacados del Festival fue la entrega del Premio Ciudad de la Felicidad a Las Rozas, un reconocimiento al compromiso del municipio con políticas públicas centradas en la calidad de vida, la educación y el bienestar de sus ciudadanos.
Recogió el premio de ciudad de Felicidad en nombre del Ayuntamiento la concejala de Educación y Cultura, Gloria Fernández, quien agradeció la labor de la Fundación en todo el mundo y mostró su compromiso de seguir trabajado en proyectos de educación, salud y liderazgo con la Fundación Mundial de la Felicidad.
Este reconocimiento simboliza la alianza entre instituciones y sociedad civil para impulsar un modelo de desarrollo más humano, en línea con la filosofía de la Fundación Mundial de la Felicidad.
El cierre del Festival estuvo marcado por la intervención del fundador de la Fundación Mundial de la Felicidad, Luis Gallardo, quien presentó los fundamentos del paradigma ‘Happytalism’, que propone integrar bienestar, consciencia y dignidad humana como pilares estructurales del progreso.
Para Gallardo, “el bienestar no es un resultado, es el punto de partida. Si queremos construir sociedades prósperas, necesitamos integrar la felicidad, la libertad y la consciencia en la forma en la que diseñamos nuestras empresas, nuestras ciudades y nuestras instituciones”.
Gallardo agradeció especialmente la implicación de Las Rozas como ciudad anfitriona, destacando su compromiso con la construcción de entornos que sitúan a las personas en el centro del desarrollo.