La Plaza | Del alivio de Sánchez y el lenguaje pendenciero de Rivera
Sánchez sale de la investidura con una cierta satisfacción al no pactar con Iglesias, pero será difícil justificar su soberbia ante la opinión pública
Sánchez sale de la investidura con una cierta satisfacción al no pactar con Iglesias, pero será difícil justificar su soberbia ante la opinión pública