Naturgy vende proyectos renovables en EE.UU. por miedo a la política energética de Trump
Naturgy destaca que la entrada de la nueva administración ha supuesto, en la primera parte del año, "importantes novedades legislativas"
Naturgy vende en EE.UU
Naturgy ha cerrado la venta de un conjunto de nueve proyectos renovables en fase de desarrollo en Estados Unidos, centradas en energía solar fotovoltaica y sistemas de almacenamiento con baterías, tal y como recoge su informe anual de 2025.
En el documento, la compañía también señala la existencia de incertidumbre regulatoria tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, destacando un cambio en la política energética del país que prioriza la protección de las fuentes de generación tradicionales y flexibiliza los compromisos nacionales en la lucha contra el cambio climático.
En concreto, estos proyectos en los que ha desinvertido el grupo forman parte de una cartera de 11 que había sido clasificada como ‘Activos no corrientes mantenidos para la venta’ a cierre de 2025. De esta manera, tras la venta de esos nueve proyectos este mes de febrero, quedan pendientes de venta los dos restantes.
En 2021, Naturgy entró en Estados Unidos con la compra de Hamel Renewables, una compañía de energías ‘verde’ especializada en energía solar y almacenamiento.
A cierre del año pasado, se encontraban en operación dos parques solares: 7V Solar Ranch con una capacidad instalada de 302 megavatios (MW) y Grimes, con una potencia de 262 MW. Asimismo, prevé la puesta en marcha del parque Mark Center, con una potencia de 124,5 MW.
En su informe anual, Naturgy destaca que la entrada en el Gobierno de Estados Unidos de la nueva administración en enero de 2025 ha supuesto, en la primera parte del año, «importantes novedades legislativas, orientadas a la protección de la industria manufacturera local y a una relajación de los compromisos del país en la lucha contra el cambio climático».
En este contexto, el grupo ha revisado los impactos de dichas medidas sobre los proyectos en construcción y en desarrollo, y, el caso de Mark Center, «no se estima un impacto material, salvo costes adicionales derivados de componentes no adquiridos a proveedores locales».
Para mitigar este efecto, afirma que se han planificado las adquisiciones en función de las ventanas de exención arancelaria establecidas. «De forma paralela, también se ha aprobado un programa para la venta de los proyectos de la cartera de desarrollo», añade al respecto.
Asimismo, advierte de que en Estados Unidos el entorno regulatorio «continúa mostrando un elevado nivel de incertidumbre, condicionado por la introducción de nuevos aranceles y las restricciones a proveedores no locales, factores que afectan especialmente a los proyectos en fase de desarrollo».

Como parte del proceso de gestión y desinversión, en 2025, Naturgy llevó a cabo un análisis exhaustivo de la cartera que dio lugar al reconocimiento de deterioros en determinados activos debido a dificultades en la interconexión de los proyectos y en la obtención de licencias. Al mismo tiempo, se revirtieron deterioros previos gracias a la mejora en las expectativas de precios.
Renovables de Chile, para la venta
Asimismo, el grupo incluye como activos para la venta las sociedades en Chile Ibereólica Cabo Leones II, titular del parque eólico Cabo Leones, y GPG Solar Chile 2017, operadora del parque solar San Pedro y que pertenecen al segmento de Generación Renovable Latinoamérica.
Ambos activos se ubican en el norte de Chile y corresponden a instalaciones de generación renovable en operación, junto con sus contratos de venta de energía y estructuras de financiación asociadas.
En este caso, Naturgy apuntó que los dos proyectos han experimentado dificultades relevantes para atender sus compromisos financieros con los flujos generados por la actividad ordinaria.
En concreto, estas dificultades derivan de factores estructurales del sistema eléctrico chileno, entre ellos los déficits de capacidad en las redes de transmisión y la diferente composición del ‘mix’ de generación entre los nodos en los que el grupo inyecta energía y aquellos en los que tiene asumidos sus compromisos de venta con las distribuidoras.
De esta manera, esta situación ha afectado negativamente a la rentabilidad de ambos proyectos y se ha decidido llevar a cabo su desinversión, iniciando un proceso estructurado de negociación con potenciales compradores.
Junto a estos activos en el país sudamericano, también se alcanzó un acuerdo en octubre para la venta de las sociedades Inca de Varas I e Inca de Varas II, que corresponden a los proyectos de construcción de dos centrales fotovoltaicas y capacidad de almacenamiento unida a las mismas, mediante un sistema de baterías en el norte de Chile, en la región de Atacama, sujeto a alcanzarse las correspondientes condiciones suspensivas para el cierre de la operación.