Fernández propone una alianza de la oposición para desbancar a Colau

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El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona pide coraje político para echar a la alcaldesa y "recuperar la mejor Barcelona" 

Alberto Fernández, Miquel Valls y Enric Sierra, este jueves, durante los Dinars Cambra.

Barcelona, 07 de abril de 2016 (18:25 CET)

El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, ha propuesto este jueves a los grupos de la oposición articular una mayoría alternativa al Gobierno de Ada Colau, para lo que ha dicho que existen "muchos mecanismos" más allá de una eventual moción de censura.

"Hay muchos mecanismos. Esta propuesta para recuperar la mejor Barcelona puede escalonarse en muchos aspectos", ha defendido el dirigente popular en una conferencia en Dinars Cambra, organizada por la Cámara de Barcelona y presentada por el presidente de la entidad, Miquel Valls, en la que ha recordado que el Gobierno municipal cuenta con 11 concejales y que hay 30 en la oposición.

Opciones más allá de la moción de censura

Ha dicho que existe un amplio abanico de posibilidades para actuar desde una mayoría alternativa y que lo que primero tiene que haber es disponibilidad y coraje político, y ha resaltado: "No quiero empezar definiendo la herramienta para no condicionar a ninguno de los grupos municipales que esté dispuesto a hablar. Es el momento de hablar porque, si no, se hablará en las urnas, y tal vez será demasiado tarde y el daño será irreversible".

"Ante los del Sí se puede, diremos que sí se puede, y ante los del No nos representan tenemos que decir que no nos representan determinadas barbaridades, actitudes y gestos que está promoviendo el Gobierno municipal", ha aseverado Fernández tras hacer un balance negativo de los primeros 300 días del Gobierno de Colau, que ha dicho que espera que no se alarguen mucho más.

El papel del PSC

En una conferencia a la que han asistido concejales; la delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna; el coordinador general del PP catalán, Xavier García Albiol, y la secretaria primera de la Mesa del Congreso, la popular Alícia Sánchez Camacho, entre otros, Fernández ha dicho ante la posibilidad de que el PSC entre en el Gobierno municipal: "Gobernar con una persona que quiere poner fin al legado del PSC durante 32 años de gobierno parece un poco contradictorio".

"El PSC debe decidir si quiere ser alternativa en una Barcelona sacada adelante desde la centralidad y la moderación o hacer de la ICV que durante años formó parte de un gobierno del PSC. Debe volver a ser el PSC central y no la ICV que gobernó al lado del PSC. Si quiere hacer de la antigua ICV, es su decisión", ha aseverado. 

Gobierno "cataléptico"

Ha dicho que, desde que empezó el mandato, Barcelona ha perdido "centralidad, diálogo y empuje de gobierno" debido a un ejecutivo que asegura que actúa con una actitud totalitaria y despótica y que gobierna mediante las redes sociales, en palabras de Fernández, que ha pedido favorecer la economía y no considerar la iniciativa privada como un adversario del Ayuntamiento.

El popular ha dicho que el Gobierno municipal "está cataléptico, porque está vivo pero no se mueve", y ha criticado que apueste por la remunicipalización de servicios como la gestión del agua cuando gobiernos del PSC con ICV -ahora en BComú- los privatizaron usando el concepto de externalización, según él.

Ciudad-sociedad

"En 36 años de democracia habíamos mantenido un común denominador, la simbiosis y matrimonio entre colaboración pública y privada. Barcelona se construye por la sociedad, somos una ciudad-sociedad, este es el talante de Barcelona", ha agregado Fernández, que ha dicho que hay que pasar de la gesticulación a la gobernanza.

Ha abogado por una reforma fiscal en profundidad y por crear una ventanilla única para emprendedores y un expediente social único que reúna las herramientas de apoyo que ofrecen las diversas administraciones, y ha apostado por promover un plan de emprendeduría con incubadoras y viveros de empresas en todos los distritos y eliminar los impuestos a nuevas empresas y autónomos durante los tres primeros años de actividad, alargando dos años la propuesta del Gobierno municipal.

Ni independencia ni chavismo

Preguntado sobre el papel del Gobierno de Colau ante el independentismo, ha pedido poner el acento en lo que une y no en lo que separa, y ha defendido "una Barcelona que no esté ni al servicio de la independencia ni a favor de un régimen totalitario como el de Venezuela que podría promover la señora Colau".

Sobre si tiene previsto dejar el consistorio tras 25 años, ha recordado que es el más veterano, ha dicho que a tres años para terminar el mandato es precipitado pronunciarse, y ha añadido: "Las personas son importantes, pero ninguna es imprescindible. Los días, meses y años que esté en el Ayuntamiento, mi compromiso con Barcelona será como el primer día".  
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