Elsa Artadi y Quim Torra, durante una reunión del gobierno de la Generalitat. EFE/Toni Albir

La Generalitat calienta la visita de Sánchez: "Es una provocación"

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El gobierno catalán critica ahora el Consejo de Ministros en Barcelona y apoya las protestas que pueda suscitar

Barcelona, 04 de diciembre de 2018 (15:01 CET)

Ante los planes de los sectores más inflamados del independentismo de sacar los dientes coincidiendo con el Consejo de Ministros previsto en Barcelona el 21 de diciembre, la Generalitat, lejos de enfriar los ánimos, ha optado por el "apretáis y hacéis bien en apretar" que Quim Torra le dedicó a los llamados Comités de Defensa de la República (CDR) en el aniversario del 1-O.

El gobierno catalán no solo explicitó este martes su apoyo a las protestas que puedan producirse, sino que optó por calentar el partido a base de tachar ahora la visita del presidente Pedro Sánchez y el conjunto de sus ministros de "provocación".

El ejecutivo catalán no la consideraba en esos términos cuando se anunció y trató de aprovecharla para convertir el previsto encuentro entre Sánchez y Torra en una "cumbre" entre todos los ministros y consellers. Pero el ejecutivo del PSOE cerró esa puerta en el minuto uno, porque se niega a una escenificación en la que los el ejecutivo estatal y el autonómico sean presentados como homólogos.

"Protegeremos el derecho a que la gente proteste", dijo Artadi

Así las cosas, la portavoz de la Generalitat, Elsa Artadi, enfatizó este martes que la visita "tiene un punto de provocación", o que al menos así pueden interpretarlo sectores de la sociedad, porque, por un lado, "no ha dado ningún paso adelante" en pos de una "solución política", y, por otro, coincidirá con el primer aniversario de las últimas elecciones al Parlament, unos comicios celebrados tras la aplicación del artículo 155 cuyos resultados entiende el independentismo que el Gobierno y la judicatura no han permitido que se apliquen. 

"El Govern no convoca manifestaciones", zanjó Artadi cuando le preguntaron por su aval a las protestas que se puedan producir, y remató: "La ciudadanía se está expresando de muchas maneras, y tiene derecho a protestar, así que protegeremos el derecho a que la gente proteste". 

Torra, de espaldas a Sánchez

Tras el no a la pretendida cumbre, el Govern ya tampoco está interesado en que coincidiendo con la visita se celebra un segundo encuentro entre Sánchez y Torra, que estaba previsto inicialmente en octubre y que, tras el ultimátum lanzado por el president el día después de aquella arenga a los CDR, el ejecutivo central metió la cita en el congelador.

El Gobierno dio por hecho el pasado viernes que el encuentro se produciría coincidiendo con el consejo de ministros del 21-D, pero la Generalitat alega ahora que sigue sin haber recibido ninguna petición al respecto, y que el encuentro no debería ser "protocolario" sino "de trabajo". Lo que implicaría, argumentó Artadi, que los equipos de Torra y Sánchez estuvieran ya perfilando el contenido de la misma, como hicieron ella misma y la ministra Meritxell Batet durante las semanas previas al primer encuentro de ambos, el pasado mes de julio. Pero nadie, aseguró la consellera portavoz, está trabajando todavía en esos preparativos.

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