Mas denunciará al Gobierno español por abuso de poder

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TRAS EL RECURSO DE RAJOY

El President Artur Mas / ED

31 de octubre de 2014 (20:58 CET)

De nuevo, en una concatenación de acciones repetidas, el President Artur Mas ha querido reaccionar tras la decisión del Gobierno español de recurrir la nueva consulta del 9 de noviembre. Mas, con la misma retórica de las últimas semanas, irritado, y con la convicción de que la razón le ampara, ha asegurado que emprenderá “acciones legales” contra el Gobierno español “por abuso de poder”.

A juicio del President, la utilización que ha hecho el Ejecutivo del Tribunal Constitucional “es impúdica”, porque se quiere recurrir algo que ya no es la consulta, sino un “proceso participativo”.

A eso se acoge el President Mas. Lo ha repetido este viernes en el Palau de la Generalitat una y otra vez. Y ha asegurado que el Gobierno español está “perdido”, porque ha dudado durante varias semanas hasta tomar la decisión de recurrir la consulta ante el Tribunal Constitucional. Sin embargo, el propio Mas y los dirigentes de CiU, en los últimos días habían insistido en que ese “proceso participativo” era “casi” un referéndum, y que, en realidad, tendría el mismo valor que la consulta ideada incialmente.

La contradicción de Mas

El propio Mas afirmó en el Parlament, cuando Esquerra Republicana y la CUP dudaban de la alternativa propuesta por el President, que era lo mismo. “Habrá urnas y papeletas”, aseguró.

Esa contradicción, llevada al extremo, permite ahora al President Mas arremeter contra el Gobierno, cuando los nacionalistas han estado insistiendo en que la consulta resultaría un éxito, y que, a efectos prácticos, sería algo muy similar al primigenio 9N. La paradoja es que CiU y ERC, también la CUP, han estado presentado el capote al Gobierno para que entrara al trapo. Y el Gobierno, efectivamente, ha acabado cayendo en esa trampa, con el peligro de que, en caso contrario, quedara como el gran engañado.

“Al Tribunal Constitucional no le toca resolver conflictos políticos que se deben resolver en el terreno político”, ha asegurado Mas.

Los directores de los centros tienen la llave

La cuestión es que Mas ha tomado tres decisiones. Prepara los recursos legales para defender “las competencias de la Generalitat”, al entender que se trata de un proceso participativo, con acciones legales contra el Gobierno por “abuso de poder”; seguir adelante en todos los preparativos para la consulta del 9 de noviembre; y reservarse el poder de convocar, en los próximos días, el Pacte Nacional por el Derecho a decidir.

Sería en esa reunión, a pocos días de la consulta, donde Mas podría tomar una decisión final, y convertir, definitivamente, la consulta en una manifestación o en una muestra de rechazo al Gobierno español de amplias dimensiones. Y es que el éxito de la consulta ya no dependerá de Mas, sino de los directores de los centros de secundaria donde los ciudadanos acudirán a votar. Si esos profesores no quieren asumir la responsabilidad de abrir los centros, no se podrá votar. Y siempre que Fiscalía, por órdenes del Gobierno, no ordene a los Mossos d'Esquadra a impedir la entrada en los colegios.

Sobre esa cuestión, el conseller de Interior, Ramon Espadaler, ya se ha pronunciado. Y ha afirmado, rotundo, que cumplirá y hará cumplir la ley.
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