FCC, Ferrovial, OHLA, Acciona y Azvi refuerzan su papel clave en la red de ADIF en plena tensión operativa del sistema ferroviario

Dentro del ecosistema ferroviario opera también Redalsa, sociedad especializada en soldadura y tecnología de carril fundada en 1989 y participada mayoritariamente por ADIF

Adif

Archivo – Vías de tren de Adif

Las cinco grandes constructoras españolas con mayor presencia en obra y mantenimiento ferroviario, FCC, Ferrovial, OHLA, Acciona y Grupo Azvi, concentran desde hace décadas buena parte de los contratos estratégicos adjudicados por ADIF en construcción, renovación de desvíos y mantenimiento de líneas de alta velocidad y red convencional.

Su participación se articula a través de contratos directos y de UTEs (Uniones Temporales de Empresas) constituidas para proyectos específicos.

Entre ellas destaca la UTE adjudicataria del «Proyecto de renovación de desvíos (Fase 2) en la LAV Madrid–Sevilla», tramo que incluye el entorno de Adamuz. Esta UTE está integrada por Ferrovial, FCC, OHLA y Grupo Azvi, y fue constituida tras la adjudicación en 2021 para ejecutar las actuaciones técnicas conforme a los pliegos definidos por ADIF.

Las 4 empresas son socios al 25% y la UTE cuenta con su Consejero Delegado y su equipo directivo, que son autónomos e independientes de sus accionistas; el rol de las empresas es puramente a nivel de Consejo de Administración.

En paralelo, dentro del ecosistema ferroviario opera también Redalsa, sociedad especializada en soldadura y tecnología de carril fundada en 1989 y participada mayoritariamente por ADIF, con presencia minoritaria de constructoras como Acciona y Azvi. Redalsa no es una UTE, sino una sociedad estable vinculada históricamente a la infraestructura ferroviaria española; que absorbe la experiencia técnica de la supra-infraestructura ferroviaria de estas empresas para ADIF.

El debate sobre el modelo operativo se ha intensificado tras los problemas recientes en la red y el accidente registrado en el entorno de Adamuz. Fuentes del sector recuerdan que los estándares de calidad y seguridad ferroviaria en España «se mantienen bajo criterios técnicos extremadamente exigentes», tanto por la regulación como por los protocolos internos de las empresas adjudicatarias.

Las constructoras ejecutan las obras y el mantenimiento bajo los recursos, especificaciones técnicas y presupuestos que establecen los pliegos públicos. «Las compañías no determinan el alcance económico de los contratos; ejecutan exactamente lo licitado y conforme a las exigencias del cliente público», señalan fuentes conocedoras del sistema.

Adif
Archivo – Vías de Adif

En ese marco, la supervisión técnica corresponde a ADIF, que valida procedimientos, certifica trabajos y controla los hitos de ejecución.

No obstante, el contexto económico añade presión. La elevada competencia en licitaciones, la reducción progresiva de márgenes y el incremento de costes han llevado a que la rentabilidad media de los proyectos ferroviarios en España se sitúe en niveles mínimos históricos, según diversas fuentes empresariales. Aun así, estas cinco compañías compiten con éxito en mercados internacionales, desde Europa hasta Norteamérica y Oriente Medio, exportando el ‘know how’ desarrollado en la red española.

En medio de la actual tensión operativa del sistema ferroviario, el sector insiste en que el rigor técnico de las empresas y las exigencias normativas de ADIF continúan siendo la base sobre la que se sostiene la seguridad de la infraestructura, independientemente del entorno económico y presupuestario.

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