ACS, Ferrovial, Acciona, OHLA y FCC cierran 2025 con 80.000 millones de valor, un 33% más que el año anterior
Ferrovial y ACS tiran del sector, mientras Acciona resiste el golpe reputacional y FCC actúa como valor refugio en un año desigual para las grandes constructoras
Montaje realizado por Economía Digital.
El sector español de construcción e infraestructuras ha cerrado 2025 con una fotografía radicalmente distinta a la de hace solo doce meses. Las cinco grandes cotizadas del ramo —ACS, Ferrovial, Acciona, OHLA y FCC— suman al término del ejercicio un valor conjunto de 79.549 millones de euros, lo que supone un incremento del 32,7% respecto a los 53.541 millones con los que finalizaron 2024.
Un crecimiento que no responde a un único factor, sino a una combinación de internacionalización, reposicionamiento estratégico, operaciones corporativas y, en algunos casos, a pesar de importantes sombras reputacionales y financieras.
El liderazgo indiscutible vuelve a recaer en Ferrovial. La compañía presidida por Rafael del Pino ha culminado en 2025 un año de consolidación tras su salto al Nasdaq, una decisión que el mercado ha terminado por premiar.
Al cierre del ejercicio, la acción cotiza a 55,34 euros, frente a los 40,60 euros de un año antes, lo que eleva su capitalización hasta los 40.606 millones de euros, más de 10.500 millones por encima de la valoración de 2024.

La venta de activos maduros, como su participación en el aeropuerto de Heathrow, ha permitido a Ferrovial liberar capital para reinvertirlo en grandes infraestructuras de transporte en Estados Unidos, reforzando un perfil cada vez más global y menos dependiente del ciclo español.
ACS protagoniza, probablemente, el giro estratégico más profundo del sector. La compañía presidida por Florentino Pérez cierra 2025 con una capitalización de 23.050 millones de euros, frente a los 13.159 millones de un año antes, impulsada por una revalorización de la acción desde los 46,65 hasta los 84,85 euros.
El gran catalizador ha sido la alianza estratégica con BlackRock para el desarrollo de centros de datos, un movimiento que ha situado a ACS —a través de Turner y Hochtief— como uno de los constructores de referencia en la nueva infraestructura vinculada a la inteligencia artificial.

El mercado ha reinterpretado su ADN: de gran grupo de ingeniería tradicional a actor clave en la economía digital, con contratos de largo plazo y elevada visibilidad de ingresos.
Acciona, por su parte, ofrece el contraste más marcado entre evolución bursátil y contexto reputacional. La acción ha escalado desde los 108,70 euros a los 185,9 euros en 2025, lo que eleva su capitalización hasta los 10.187 millones de euros, casi el doble que en 2024.
Sin embargo, el ejercicio ha estado marcado por el impacto del denominado «caso Koldo«, que ha generado un intenso ruido mediático en torno a contratos públicos pasados.

Desde el estallido del caso, la presencia de Acciona en la obra pública española ha sido prácticamente inexistente: apenas 13 millones de euros adjudicados, frente a los cerca de 400 millones logrados en el primer semestre, antes de conocerse su presunta implicación.
Aun así, el mercado ha seguido poniendo en valor su negocio internacional y su exposición a energías renovables, amortiguando el golpe reputacional.
OHLA y FCC, otras grandes lejos de ACS, Ferrovial y Acciona
Mucho más frágil es la situación de OHLA. La antigua OHL apenas ha logrado mejorar su valoración, que se sitúa en 494,6 millones de euros al cierre de 2025, frente a los 351,4 millones del año anterior.
La acción cotiza en 0,3575 euros, prácticamente estancada. La compañía ha atravesado un ejercicio muy complicado, lastrado por graves tensiones de liquidez derivadas de laudos arbitrales adversos en proyectos internacionales, que han drenado su caja y obligado a explorar recapitalizaciones y la entrada de nuevos inversores.

Pese a estos esfuerzos, los conflictos legales han seguido pesando sobre la confianza del mercado, que continúa penalizando su elevado perfil de riesgo.
FCC completa el quinteto con una evolución más defensiva, pero sólida. La compañía controlada por Carlos Slim alcanza una capitalización de 5.212 millones de euros, frente a los 4.043 millones de 2024, con la acción subiendo de 8,55 a 11,02 euros.
Tras culminar la escisión de sus negocios inmobiliario y cementero, FCC se ha concentrado en los servicios medioambientales, un área con generación de caja recurrente y menos expuesta a la volatilidad del ciclo.

En conjunto, 2025 confirma que la construcción y las infraestructuras españolas viven una profunda transformación.
La creación de valor no depende ya tanto del ladrillo o de la obra pública doméstica, sino de la capacidad para captar capital internacional, reposicionarse en sectores tecnológicos y gestionar con solvencia los riesgos reputacionales y financieros.
El crecimiento del 33% es contundente, pero también desigual. Y deja una lectura clara para 2026: el mercado seguirá premiando a quienes sepan parecer algo más que constructoras.