Papandreu canjea referéndum por gobierno de unidad nacional

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DIMISIÓN CON CALMA

Papandreu observa la comparecencia de Venizelos

04 de noviembre de 2011 (10:47 CET)

Yorgos Papandreu ha cedido a la presión de la comunidad internacional y de los miembros de su propio partido, el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK). Finalmente ha renunciado a someter a referéndum las condiciones del segundo plan de rescate griego a cambio de formar un gobierno de unidad nacional con la fuerza de la oposición, el partido Nueva Democracia liderado por Antonis Samaras.

Al dar el paso atrás, Papandreu consigue de entrada los apoyos suficientes para sacar adelante la moción de confianza a la que se someterá este viernes. Según informan varios medios de comunicación helenos, una comisión del PASOK ya se ha reunido con la oposición para diseñar el cartapacio del nuevo Ejecutivo.

Samaras pide que sólo dure seis semanas y que luego se convoquen unos comicios. El primer ministro rechaza esta opción, alegando que el clima electoral perjudicaría más al país. Pero su número dos, el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, ve las elecciones con buenos ojos. El responsable de la economía helena se ha erguido como el hombre fuerte de esta crisis. De hecho, fue él quien comunicó que no celebrarían la polémica consulta y no Papandreu.

Dimisión “con calma”

Fuentes del ejecutivo heleno explican que los ministros del PASOK han cerrado filas entorno a Venizelos. “Le han dicho [a Papandreu] que tiene que renunciar con calma para salvar a su partido y ha aceptado. Es muy civilizado, no tiene acritud".

El principal objetivo del nuevo gobierno de unidad nacional es aprobar las reformas, fuertemente contestadas por la sociedad griega, para que la UE y el FMI les den el último tramo del primer rescate (8.000 millones de euros) y desbloqueen el segundo paquete de ayudas, con la quita del 50% de sus deudas y la inyección de 100.000 millones de euros.

Atenas ha reconocido que sólo tiene dinero para hacer frente a los gastos hasta mitad de diciembre. Pasada esta fecha, no pueden pagar ni sueldos de funcionarios ni pensiones, y mucho menos cumplir con las obligaciones a sus acreedores. Un escenario que desencadenaría una nueva crisis en la UE.
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