Carles Puigdemont, durante una vídeointervención en esta campaña de las elecciones municipales

¿Puigdemont? No, gracias: 50 alcaldes huyen de su líder en campaña

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Medio centenar de alcaldes de Junts per Catalunya reclaman que sus envíos electorales vayan por separado de los de Puigdemont a las europeas

Marcos Pardeiro

Economía Digital

Carles Puigdemont, durante una vídeointervención en esta campaña de las elecciones municipales

Barcelona, 18 de mayo de 2019 (04:55 CET)

Carles Puigdemont ha perdido hace tiempo la simpatía de sectores del Pdecat y de Junts per Catalunya que juzgan al líder huido como un "excéntrico". En la mayoría de los casos, estos comentarios se quedan en la esfera privada, pero durante esta campaña de las municipales se han traducido en hechos concretos.

50 alcaldes de la antigua Convergència han pedido que sus envíos electorales de las elecciones municipales (26 de mayo) no se realicen junto a los envíos electorales de Puigdemont, candidato a las elecciones europeas que se celebran el mismo 26 de mayo.

Fuentes de Junts per Catalunya explican este dato para ilustrar el rechazo que genera Puigdemont en sectores de su formación. "Y es mucho más visible entre alcaldes que aspiran a conservar su ayuntamiento que no entre candidatos a alcalde que buscan suerte", explican las mismas fuentes.

Puigdemont vs Mas

Otro dato es quizás aún más elocuente y menos desapercibido. Mientras una cincuentena de alcaldes huye de Puigdemont, muchos otros reclaman la presencia de Artur Mas, que está protagonizando una media de "dos o tres" actos por jornada.

En el episodio de 'La Plaza' de esta semana, a partir del minuto 20, nuestros analistas comentan la campaña electoral

Mas está recorriendo casi toda la geografía catalana y arropando a decenas de dirigentes territoriales. Lo hace con especial intensidad en las áreas metropolitanas de Barcelona y de Tarragona, pero también tiene tiempo para visitas a la Catalunya central.

Sin embargo, la agenda de Mas no cuenta con ninguna promoción por parte del partido a nivel autonómico, sino solo a nivel local. El expresidente de la Generalitat observa con gran preocupación el futuro de su partido, en parte porque se siente culpable de su situación y en parte porque no está conforme con lo que se está haciendo desde Waterloo. "La noche electoral del 28 de abril estaba muy enfadado. Todos los que se acercaron a hablar con él lo comprobaron de primera mano", explican en Junts per Catalunya.

El día después del 26-M

En todo caso, Mas se mantiene a la expectativa de comprobar los resultados electorales de las municipales del 26 de mayo. A partir de ahí, viendo en qué posición queda Junts, se podría producir algún movimiento.

Cuesta imaginar, sin embargo, que el movimiento sirva para liquidar a Puigdemont, ya que es imposible negar que, pese a la lejanía de algunos sectores, el líder huido también conserva ascendencia en Junts per Catalunya. Así lo demuestra su vídeopresencia en muchos actos de campaña y, sobre todo, sus perspectivas electorales.

Si nada se tuerce o, mejor dicho, si las encuestas están en lo cierto, Puigdemont obtendrá su acta de eurodiputado y, así, salvará los muebles. 

 

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