El proyecto de Pisarello frente a ‘La España de las ciudades’
Pisarello presenta La España de las ciudades, de Martí Font, un análisis sobre los retos de las grandes urbes, que supera a las autonomías y al gobierno central
La lucha política entre Pasqual Maragall y Jordi Pujol provoca que Barcelona, en 1987, pierda una oportunidad de futuro, sólo corregida en los últimos años. La Generalitat liquida la Corporación Metropolitana, y se priva a la ciudad “de capacidad de acción, de posibilidades de contratación a escala nacional y a escala europea, y la debilitará a nivel político, además de cambiar las reglas de juego en la política catalan”. Lo explica Josep Maria Martí Font en La España de las ciudades (ED Libros), un análisis sobre los retos de las grandes ciudades españolas, que supera el corsé de la administración autonómica y del Gobierno central.
Gerardo Pisarello, alcalde accidental de Barcelona, –a la espera de que Ada Colau se reincorpore después de haber tenido un hijo–, presenta esta tarde en la librería La Central del Raval el libro de Martí Font. Pisarello ofrecerá su propia visión, tras gobernar ya la ciudad durante medio mandato, como miembro destacado del equipo de gobierno de Els Comuns.
En La España de las ciudades se aborda la realidad de Barcelona, Madrid, Zaragoza, Valencia, Vigo y Málaga-Costa del Sol, con la idea de que esas urbes abarcan un mayor territorio, y que, para prestar servicios a sus ciudadanos, deben unir esfuerzos con otros municipios. Martí Font detalla las experiencias de los nuevos movimientos políticos, en Barcelona, Madrid y Valencia, y explica los logros y también las frustraciones que han generado.
En el caso de Vigo, el libro se refiere a las características de una ciudad que, además, debe superar la presión de dos países, entre España y Portugal, con un centro económico poderoso al otro lado, como es Oporto. Para el periodista Martí Font, “potenciar el eje Vigo-Oporto propiciaría una inmejorable plataforma para el comercio con América”.
Cada ciudad tiene unos retos diferentes, en función de cuál sea su potencial económico. Respecto a Málaga-Costa del Sol, el autor destalla cómo la presencia de extranjeros, que vuelan a sus segundas residencias desde los países nórdicos y centrales de Europa, ha creado toda una constelación de servicios educativos, turísticos y de ocio, con una conexión directa, por ejemplo, entre Málaga y Noruega, más allá de la Junta de Andalucía o del Gobierno central.
Se trata de un fresco sobre la realidad urbana de España, que, sólo con esas ciudades citadas, agrupa a la mitad de la población española.
