España, Alemania, Italia, Portugal y Austria reclaman a Bruselas un impuesto sobre los beneficios de las energéticas
Los ministros de Economía de los cinco países justifican la medida por "distorsiones de mercado y restricciones fiscales" tras el estallido del conflicto en Oriente Medio
Un campo de extracción de petróleo. Foto: Europa Press.
Los ministros de Economía de España, Alemania, Italia, Portugal y Austria han enviado un carta a la Unión Europea en la que le han reclamado que aplique un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas, en respuesta al aumento de los precios de los combustibles debido a la guerra en Irán.
Así lo recoge la agencia Reuters, que también destaca que los ministros consideran que la medida evidenciaría que están «unidos» y son capaces de actuar, pero también «enviaría un mensaje claro de que quienes se benefician de las consecuencias de la guerra deben aportar su granito de arena para aliviar la carga que recae sobre la población».
Subida de los precios energéticos
Los titulares de Economía que han firmado la carta han pedido a la Comisión Europea que desarrolle «rápidamente» un impuesto de emergencia parecido al que Bruselas impulsó en 2022, cuando Rusia invadió Ucrania. De esta manera, se proponen atajar la subida de los precios del petróleo y el gas por el inicio del conflicto en Oriente Medio.
En la misiva, los titulares de Economía de España, Alemania, Italia, Portugal y Austria justifican la medida por «las actuales distorsiones de mercado y las restricciones fiscales» y aseguran que cuenta con una «sólida» base jurídica. Con todo, el texto no concreta sobre qué porcentaje debería aplicarse, ni tampoco las empresas que estarían afectadas por la medida.
Medidas de emergencia
El comisario de Acción por el Clima de la UE, Wopke Hoekstra, al que han dirigido la carta, dio a conocer que estaba barajando la reactivación de las medidas de crisis energéticas impulsadas a raíz de la guerra en Ucrania, entre las que figuraban la limitación a las tarifas y los impuestos sobre la electricidad.
Entonces, la Unión Europea impulsó varias medidas tras la reducción de los suministros de gas por parte de Rusia, desde el límite máximo a escala del territorio comunitario para los precios del gas a un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas y objetivos bajo el propósito de recortar la demanda de gas.