Reino Unido acusa a Rusia de envenenar a Navalni en prisión
Reino Unido asegura que el opositor ruso murió por una neurotoxina letal y anuncia acciones internacionales por el uso de armas químicas contra disidentes
Reino Unido asegura que el opositor ruso murió por una neurotoxina letal y anuncia acciones internacionales por el uso de armas químicas contra disidentes
El Gobierno del Reino Unido ha apuntado que el líder opositor ruso Alexéi Navalni fue envenenado en prisión con una toxina extremadamente rara, según un comunicado oficial publicado este sábado. El hallazgo se produce dos años después de su muerte en una colonia penal del Ártico, donde cumplía una condena de 19 años.
Dicho anuncio se ha producido durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde varios líderes europeos reiteraron su compromiso de exigir responsabilidades y denunciar el uso de armas químicas contra disidentes políticos
Los análisis de laboratorio realizados por Reino Unido detectaron epibatidina, una potente neurotoxina presente en la piel de una clase de ranas venenosas originarias de Ecuador. Dicha sustancia es clasificada por el gobierno británico como una arma química. Esta sustancia, según los investigadores encargados del caso, es hasta 200 veces más potente que la morfina. Según los últimos análisis, podría haberle causado una parálisis y el posterior fallo respiratorio. Sin duda, un hallazgo que refuerza la hipótesis del asesinato mediante envenenamiento.

Acusación directa contra el Estado ruso
El Reino Unido, junto con Francia, Alemania, Suecia y los Países Bajos, sostiene que Rusia tenía “los medios, el motivo y la oportunidad” para administrar el veneno durante el encarcelamiento de Navalni. Los países implicados han anunciado que denunciarán el caso ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas por una presunta violación de la Convención sobre Armas Químicas.
Por su parte, las autoridades rusas han reiterado que Navalni murió por causas naturales y han rechazado cualquier responsabilidad. Sin embargo, gobiernos occidentales consideran que la presencia de esta toxina, que no se encuentra de forma natural en Rusia, apunta a una operación deliberada.
Un símbolo de la represión política
Navalni, fue uno de los críticos más prominentes del presidente Vladímir Putin hasta el fin de sus días. Su muerte en prisión en 2024 provocó condenas internacionales y renovó las acusaciones sobre el uso de venenos para silenciar a opositores del Kremlin.
La posible implicación del envenenamiento de Alexéi Navalni añade un nuevo capítulo a la tensión entre Rusia y Occidente y refuerza las acusaciones de que el Kremlin recurre a métodos prohibidos para eliminar a sus opositores.