El malestar laboral crece en la banca: trabajadores van a la huelga por la sobrecarga de trabajo y los objetivos comerciales
La convocatoria del 3 de junio llega después de un ciclo de movilizaciones que comenzó en febrero con las concentraciones unitarias en CaixaBank y culminó el 27 de marzo
Archivo – (Foto de ARCHIVO) Una empleada pública durante su jornada laboral, en la oficina de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria
La Federación de Servicios de CCOO ha convocado para este miércoles, 3 de junio, una jornada de concentraciones simultáneas ante las principales entidades bancarias de España.
Las movilizaciones, que tendrán lugar en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Málaga, A Coruña, Zaragoza y Valladolid, responden a lo que el sindicato describe como una situación de alerta estructural homogénea en todo el sector: una presión comercial que ha alcanzado niveles que los propios trabajadores califican de insostenibles, en un contexto en el que la banca española sigue batiendo récords históricos de beneficios.
La convocatoria se apoya en los resultados de una encuesta de clima laboral realizada en mayo bajo el título Sector financiero: la voz de las plantillas, en la que han participado más de 45.000 trabajadoras y trabajadores del sector.
Los datos son contundentes, más del 90% de los encuestados declara verse sometido a una sobrecarga de trabajo derivada de la presión comercial ejercida por los directivos de sus entidades.
Y más del 95% de los empleados de la red de oficinas y más del 91% de los de servicios centrales se muestran dispuestos a participar en una movilización colectiva para exigir un cambio de modelo.
Cifras que dibujan un escenario de agotamiento
Los números desglosados de la encuesta van más allá de la percepción subjetiva de malestar y apuntan a una crisis sistémica de condiciones laborales.
En la red de oficinas, el 96,9% de los encuestados afirma haber sufrido un incremento crítico de carga de trabajo y presión en los últimos tres años, con el 85,2% situando ese aumento en grado máximo.
El dato refleja prácticamente la unanimidad de una plantilla que trabaja de cara al público y que soporta la presión de los objetivos comerciales en el contacto diario con los clientes.
El daño sobre la salud es igualmente alarmante, el 85,9% de los empleados de oficinas declara de forma expresa haber sufrido daño en su salud física o mental como consecuencia de las condiciones de trabajo, con el 63,3% totalmente de acuerdo con esa afirmación.
En los servicios centrales, el porcentaje es del 82,3%, con el 58,4% totalmente de acuerdo.
El 64,4% de los trabajadores de oficinas declara sentirse coaccionado para vender productos con compromiso de cumplimiento (Compliance), es decir, para comercializar productos que en otras circunstancias no recomendarían a sus clientes.
El 45,2% de los empleados de servicios centrales afirma tener autonomía en sus tareas enmarcadas en «nunca» o «raramente».
La retribución completa el informe. El 51,2% de los empleados de oficinas considera que su sueldo no es acorde al desempeño diario, y el 61,2% de los de servicios centrales cree que su salario no compensa la alta responsabilidad de su puest
La herencia de la huelga de CaixaBank
La convocatoria del 3 de junio llega después de un ciclo de movilizaciones que comenzó en febrero con las concentraciones unitarias en CaixaBank y culminó el 27 de marzo con una huelga histórica que coincidió con la celebración en Valencia de la Junta General de Accionistas de la entidad.
Aquella jornada, que reunió a miles de trabajadores en los piquetes mientras los accionistas de CaixaBank aprobaban el reparto de dividendos récord.
La extensión de las movilizaciones al conjunto del sector, no solo a una entidad sino a los principales bancos del país simultáneamente, es el paso siguiente en la estrategia sindical.
Javier de Dios, responsable sectorial del Sector Financiero en CCOO Servicios, lo explica: «CCOO Servicios ha escuchado la voz de las plantillas del sector financiero. Por eso, hemos convocado concentraciones el próximo 3 de junio en 8 ciudades españolas, como una herramienta para transformar la realidad y demostrar que tenemos el poder de cambiar las cosas.»