Cosco baja precios frente a Maersk y MSC
La naviera china deja a cero desde el 22 de agosto el recargo de temporada alta para los contenedores de 40 pies con origen España, mientras sus principales competidores mantienen suplementos para tráficos equivalentes
La naviera estatal china Cosco Shipping Lines redobla su apuesta comercial por España apenas unos días después de reforzar sus conexiones a través del Puerto de Valencia y en pleno debate sobre la dependencia estratégica de China en las infraestructuras portuarias españolas.
La naviera ha decidido eliminar desde este 22 de agosto el recargo de temporada alta para los contenedores de 40 pies enviados desde España hacia Estados Unidos, frente a los 300 dólares que cobra Maersk y los 400 dólares de MSC para tráficos equivalentes.
Con esta modificación, el denominado Peak Season Surcharge (PSS) queda en 100 dólares por contenedor de 20 pies y en cero dólares para los de 40 y 45 pies, en todos los tipos de contenedor contemplados por la tarifa. Se trata de un suplemento comercial que las navieras añaden al precio del transporte marítimo en determinados momentos de mayor demanda o tensión de capacidad.
La decisión coloca el recargo publicado por Cosco sensiblemente por debajo del de algunos de sus principales competidores en el corredor entre España y Estados Unidos, especialmente en el contenedor de 40 pies, uno de los formatos estándar del transporte marítimo internacional y utilizado para mercancías industriales, productos de consumo, maquinaria o productos agroalimentarios, entre otras cargas.
Maersk cobra 300 dólares y MSC, 400
La segunda naviera del mundo, Maersk, mantiene publicado un PSS de 300 dólares por contenedor de 40 pies para los tráficos con origen en España, Italia y Portugal y destino Estados Unidos. Para los contenedores de 20 pies, el suplemento es de 150 dólares, mientras que los de 45 pies también soportan 300 dólares.
La compañía danesa había previsto inicialmente aplicar estos recargos desde junio, aunque posteriormente retrasó su entrada en vigor al 1 de julio de 2026. La tarifa publicada especifica además que los 300 dólares se aplican igualmente a los contenedores refrigerados de 40 pies.
La diferencia es todavía mayor respecto a la primera naviera a nivel mundial, MSC. La naviera suiza anunció para los tráficos desde el Mediterráneo occidental y el Adriático hacia Estados Unidos, Canadá y México un recargo de temporada alta de 250 dólares para los contenedores de 20 pies y 400 dólares para los de 40 pies, tanto secos como refrigerados. La medida también entró en vigor el pasado 1 de julio y permanece vigente “hasta nuevo aviso”.
Así, para un contenedor de 40 pies, Cosco deja su recargo en cero dólares frente a los 300 dólares de Maersk y los 400 dólares de MSC.
Un nuevo movimiento tras reforzar Valencia
La ofensiva tarifaria de Cosco se produce prácticamente en paralelo a otro movimiento de la naviera china para reforzar sus servicios a través de Valencia. Cosco Shipping Lines y su filial Diamond Line han ampliado la capacidad del servicio MWAX (West Africa Express) con la incorporación de los buques SLS Jade y Limarko Breeze.
La compañía asegura que el refuerzo permitirá incrementar la capacidad, mejorar la fiabilidad de los horarios y mantener salidas semanales, además de potenciar la conexión entre África Occidental, el norte de Europa y el Mediterráneo a través de Valencia y Algeciras, a los que identifica como dos de los hubs principales de esta red.
Los dos movimientos llegan después de que el Ministerio de Defensa haya puesto el foco sobre el peso de los operadores extranjeros en los puertos españoles. El Cuaderno de Estrategia 234, Puertos del Estado y la defensa nacional, publicado por el Instituto Español de Estudios Estratégicos y editado por Defensa, aborda específicamente la inversión extranjera desde el punto de vista de la autonomía estratégica.
El informe señala expresamente que “la empresa china COSCO controla las principales terminales de contenedores en Valencia y Bilbao” y advierte de que la creciente presencia de compañías extranjeras en la gestión portuaria genera un debate sobre la autonomía estratégica nacional.
El documento reconoce que estas inversiones “han mejorado la eficiencia y la competitividad de los puertos”, pero alerta al mismo tiempo del riesgo de que determinadas decisiones estratégicas respondan a intereses externos y sostiene que existe “un factor claro de dependencia estratégica”. Defensa añade que, pese a los mecanismos de supervisión de las inversiones extranjeras impulsados por España y la Unión Europea, existe una dependencia que califica de “difícil de evaluar”.